Mientras espero

Dios tiene muchas cosas que me encantan, una de ellas es su capacidad y deseo de mantener una comunicación fluida con sus hijos. David dijo: “todavía no está la palabra en mi boca y ya tu la sabes toda”. Dios siempre está escuchando, siempre está hablando, siempre está presente. Aun en medio del ruido o del silencio, él siempre está ahí.

En estos días de incertidumbre, de busqueda, de crecimiento. Estos días donde busco dirección y guianza, no dejo de sorprenderme cuan pendiente Dios está incluso a mis pensamientos. Puedo estar seguro que mis dudas no son desantendidas, que mis preguntas hallarán respuestas y que mi  fe seguirá creciendo como un arbol de mostaza. Puedo estar seguro que su palabra alumbrará mi camino.

Mi trabajo es estar atento a su voz o su silencio porque ambos trasmiten un mensaje. Estaré presto a obedecer tan pronto reciba el mandato porque la obediencia tardía es desobediencia y no quiero ser torpe o tonto.

Creo que la fe es como una piedra que se endurece con el tiempo. Espero que mi fe se fortalezca mientras espero.  Es como un musculo que mientras más lo uso, más fuerza tiene.

 

 

La línea entre lo que se ve y lo que no

Normalmente uno tiende a juzgar por lo que ve. Dios nos dio el regalo de la vista para que podamos discernir la realidad. El problema es que si tu vista es mala, tu VISION de la REALIDAD también lo será. Si uno ve mal lógicamente se equivocara al juzgar lo que ve.

Como yo también soy humano y estoy limitado a lo que mis ojos ven, tiendo a juzgar mal las cosas y en el peor de los casos, dictamino un juicio subjetivo conforme a lo que yo creo haber visto, convirtiendo lo que veo en lo que yo quiero ver. No se si me entiendes. Lo que realmente pasa es que uno le da el valor que quiere a las cosas, por eso la belleza esta en los ojos del que ve.

Hoy mas que nunca es necesario que nos divorciemos de lo que se ve. No solo porque vivimos en un mundo de falsas apariencias, sino también porque normalmente uno tiende a juzgar por lo que ve y siempre existe la posibilidad de equivocarse; es ahí donde esta la linea, en la imaginación.