Cinco herramientas digitales para crecer espiritualmente

Si quieres terminar el año 2021 con más fortaleza, gozo, paz y vida espiritual, espero que estas herramientas sean útiles para ti.

Hay un documental muy interesante llamado The Social Dilema. En este documental hablan sobre las redes sociales y las estrategias que utilizan para mantener a la gente conectadas. Estas compañías están compitiendo por tu atención.

No creo que usar las redes sociales sea malo. La clave es usarlas con sabiduría, aprovechando el tiempo y aprendiendo cosas importantes. Tú puedes pasar una hora viendo videos divertidos o puedes ver una conferencia o predica interesante. La pregunta es ¿qué o quién tiene tu atención?

El objeto de tu atención determina la dirección de tu vida. Veamos qué cosa debe tener toda nuestra atención.

¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos,

Ni se detiene en el camino de los pecadores,

Ni se sienta en la silla de los escarnecedores,

Sino que en la ley del Señor está su deleite,

Y en Su ley medita de día y de noche!

Será como árbol plantado junto a corrientes de agua,

Que da su fruto a su tiempo Y su hoja no se marchita;

En todo lo que hace, prospera.

No así los impíos,

Que son como paja que se lleva el viento.

Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio,

Ni los pecadores en la congregación de los justos.

Porque el Señor conoce el camino de los justos, Pero el camino de los impíos perecerá.

Salmo 1 NBLA

Me encanta este salmo porque está lleno de sabiduría. Es una ventana al mundo maravilloso de la poesía bíblica. La poesía es el lenguaje de la verdad. Cuando Adan vio a Eva por primera vez respondió con palabras poéticas. Cuando los profetas del Antiguo Testamento fueron inspirados a comunicar el mensaje de Dios, ellos usaron un lenguaje poético la mayoría de las veces. Jesús citó los Salmos más que otras porciones del Antiguo Testamento. Sin duda, la poesía es el lenguaje de la verdad.

Este salmo es conocido como Los Dos Caminos pues presenta el contraste entre una persona bienaventurada y aquellos que no son bienaventurados. La primera parte nos cuenta lo que hacen y lo que no hacen. Luego habla del destino de cada uno.

Quién es el bienaventurado

Esta palabra no es común hoy día. Quizás porque usamos sinónimos como «dichoso» o «bendecido». Ser bienaventurado es gozar de dicha, bendiciones, buena fortuna. En otras palabras, ser privilegiado y feliz.

¿Quién no quisiera ser feliz y privilegiado? La gente publica fotos en instagram con el hashtag #blessed o #bendecido porque están contentos, felices o gozando de buena salud. Los iconos de la cultura popular están vendiendo una imagen incorrecta de lo que significa ser bendecidos.

Ser bienaventurado, dichoso o bendecido va más allá de los placeres que encontramos en el mundo. Significa mucho más que popularidad, una buena figura, ropas caras y vehículos nuevos.

¿Qué significa ser bienaventurado? ¿Quién es una persona bendecida y dichosa?

Alguien bienaventurado es reprendido por Dios (Job 5:17). Es alguien que halla sabiduría y entendimiento (Prov 3:13). Alguien que teme y respeta a Dios (Prov 28:14). Alguien que es pobre en espíritu, que llora, que es humilde, misericordioso y limpio de corazón. Alguien que procura la paz y es perseguido por causa de la justicia (Mateo 5:3-10).

Una persona bienaventurada evita andar en el consejo de los impíos. Esto significa que sus decisiones y acciones no son influenciadas por las ideas, pensamientos o teorías de una persona sin Dios. Los impíos son aquellos que viven en impiedad.

¿Qué es impiedad? Falta de piedad, compasión o virtud. Una persona impía ha desarrollado una vida de maldad. Es alguien malvado y despreciable. Un criminal. Alguien moralmente malo.

Una persona bienaventurada no se detiene en el camino de los pecadores. Es decir, no desarrolla un estilo de vida que ofende a Dios o al prójimo. Detenerse es practicar y permanecer. Se refiere a las acciones y la conducta de una persona. Ya no basta con andar por el camino, ahora hay una pausa. Es una progresión en la dirección incorrecta.

No creo que alguien quiera terminar su vida mal pero la realidad es que poner tu atención en las cosas equivocadas puede llevarte por el mal camino.

Lo último que una persona bienaventurada evita hacer es sentarse en la silla de los escarnecedores. Un escarnecedor es alguien que se burla de otros por placer. Es un síntoma del orgullo. Un escarnecedor es un tonto que rechaza la disciplina y la corrección. 

Una persona bienaventurada evita andar en el consejo de los impíos, detenerse en el camino de pecadores y sentarse en la silla de escarnecedores. Es decir que no piensa, actúa o se comporta como ellos. ¿Por qué? Porque el deleite de alguien bienaventurado, alguien dichoso y bendecido es la ley del Señor. La ley del Señor se refiere a su instrucción.

Deleite y fruto

Deleite, disfrute y voluntad podrían ser sinónimos. Son palabras que involucran el deseo de algo que te produce placer. En otras palabras, cuando deseamos la palabra de Dios en lugar de los consejos mundanos, somos bienaventurados, felices y dichosos. Somos bendecidos.

Encontrar deleite y placer en la ley del Señor requiere meditar en ella de día y noche. Esto se convierte en un estilo de vida constante.

Algunos disfrutan ver series en Netflix. Otros disfrutan dormir. Otros se deleitan en caminar o hacer ejercicio. Pocos se deleitan en trabajar o estudiar pero aun así, lo hacen. No hay nada malo con el entretenimiento, el descanso o el ejercicio. Pero el deleite de una persona bienaventurada, lo que esa persona disfruta más que todo es la ley del Señor. POR ESO MEDITA EN ELLA.

Meditar es fijar tu atención de forma consciente e intencional en algo. En el original hebreo, meditar incluye murmurar, pronunciar en voz alta y reflexionar de forma cuidadosa antes de tomar una decision. Es decir, meditar es una acción intima y constante. Es pensar antes de actuar.

Por eso una persona bienaventurada es como un árbol plantado junto a corrientes de agua. Está firme y conectado a su fuente de vida. Está bien alimentado. 

En mi país, República Dominicana, nosotros tenemos muchas palmeras y cocotales. Este tipo de arboles son capaces de soportar los vientos violentos de los huracanes porque echan raíces fuertes y profundas. Cuando nosotros meditamos en la palabra de Dios, estamos echando raíces en la presencia de Dios y podemos soportar las dificultades de la vida. Nos doblamos pero no somos quebrados.

El que medita en la palabra de Dios permanece fuerte, produce buen fruto y su alma no se marchita. En todo lo que hace prospera. 

Dicho esto, aquí mi consejo para crecer espiritualmente: lee, medita y obedece la Palabra de Dios.

Estas son cinco herramientas digitales que uso con frecuencia para conocer y aplicar mejor la Palabra de Dios a mi vida. Puedes acceder a ellas si haces clic en las palabras subrayadas en azul.

1. La Biblia App de YouVersion

La Biblia App es considerada por muchos como la mejor aplicación de la Biblia, porque te ayuda a integrar la Palabra de Dios en tu vida diaria. Es una aplicación gratuita que puedes usar en tu teléfono o computadora.

La Biblia App te da acceso a muchísimas traducciones y versiones bíblicas, incluyendo la Biblia en audio. Puedes usar marcadores, notas, planes de lectura y mucho más. Incluso, puedes usarla como una red social, pedir a tus amigos que oren por ti o contigo. Puedes ver devocionales cortos cada día y compartir imágenes con versículos diarios.

2. La Biblia Paralela.com.

La Biblia Paralela es una excelente herramienta para profundizar en tu conocimiento bíblico. Este sitio web combina varias traducciones bíblicas, con enciclopedias, comentarios y mapas que te permiten reconstruir mejor el contexto histórico, literario y cultural de las Escrituras.

Si puedes leer en ingles, te recomiendo usar la opción interlineal. Allí puedes ver el texto original, transliteración y también la concordancia de Strong.

3. Logos

Logos es un software que combina una biblioteca digital con herramientas poderosas para estudiar la Palabra de Dios. Logos tiene un motor de búsqueda que te permite encontrar frases, tiempos verbales, vocablos griegos o hebreos, e imágenes relacionadas al tema que buscas.

Si quieres escudriñar las Escrituras por pasajes, por temas o por palabras, Logos te ayudará mucho. Puedes usar la aplicación para computadora, dispositivo móvil o web. Tiene una versión gratuita y pagada.

4. Coalición por el Evangelio

En el 2012, un grupo de pastores, iglesias, y líderes comprometidos con la centralidad del evangelio comenzaron a proveer recursos de sana doctrina para toda la iglesia de habla hispana.

Esta coalición ha sido de mucha bendición para la iglesia, proveyendo recursos centrados en el evangelio. Puedes encontrar más visitando la página web, encontrando libros de sana doctrina, participando en los Eventos Coalición, y a través del Consejo Pastoral

5. Blogs, Podcasts y canales de YouTube

Esta lista no estaría completa sin los cientos de blogs, podcasts y canales de YouTube de contenido bíblico disponibles. En la categoría de blogs, te recomiendo Todo Pensamiento Cautivo del Pastor Sugel Michelén y Desiring God del Pastor John Piper. Puedes leer la versión en español aquí.

Los podcasts y canales de YouTube que escucho con frecuencia son:

Si quieres conocer la Biblia de manera divertida y atractiva, The Bible Project es tu mejor opción. Sus videos han sido vistos millones de veces, literalmente. Su podcast es maravilloso. En serio, es lo mejor de lo mejor.

  • Every Nation (YouTube) -Solo en inglés.

Every Nation es una familia de iglesias y ministerios universitarios Cristo céntricos, llenos del Espíritu Santo y socialmente responsables presente en más de 80 países. La meta es hacer discípulos de todas las naciones. El canal de YouTube es actualizado semanalmente con enseñanzas relevantes. Puedes encontrar el podcast también.

Este podcast comenzó a raíz de la pandemia el año pasado. Combina estadísticas actualizadas cada semana con entrevistas a pastores y lideres cristianos. Es diferente a la mayoría de podcasts que había escuchado antes, porque los oyentes participan en la data utilizada en los episodios.

Si deseas podcasts en español, te recomiendo la colección de podcasts de Coalición por evangelio.


Deseo que estas herramientas te ayuden a hacer QUE LA PALABRA DE DIOS SEA COMO EL AIRE QUE RESPIRAS. Esa es la mejor manera de crecer espiritualmente. Recuerda que la meta no es memorizar la Biblia sino interiorizar la palabra de Dios.

¿Tienes alguna herramienta digital que te gusta usar para crecer en tu fe cristiana? ¡Compártela en los comentarios!


Photo by Priscilla Du Preez via Unsplash.com

Cuando eres invisible

¿Por qué será que deseamos impresionar a Dios y a la gente?

Hubo un reality show que se transmitió brevemente en MTV llamado: Si realmente me conocieras. El objetivo del programa era terminar con el bullying a través de la comprensión, pensando que si los estudiantes conocieran las luchas de los demás, serían más propensos a expresar compasión en lugar de críticas entre sí. El show reunía a todos los estudiantes en el gimnasio de una escuela, y los instructores organizaban a los estudiantes en fila a lo largo de una pared. Entonces uno de los instructores leía de una lista de afirmaciones, cosas como:

Si realmente me conocieras, sabrías … “que crecí en un hogar destrozado” o “que he sido víctima de algunos tipo de abuso” o “que a veces me siento solo y asustado, incluso entre amigos”. Por cada declaración con la que un estudiante se identificó, él o ella daban un paso adelante y, finalmente, todos los estudiantes cruzaron una línea en medio del cuarto.

Entonces el instructor les pedía que miren alrededor.

Con lágrimas en los ojos, podían ver a sus compañeros, personas a las que quizás habían pasado por alto o prejuzgado, solo para darse cuenta de que todos estaban atrapados en luchas similares. 

Ahora, todo esto tuvo lugar en una escuela, así que no fue una verdadera sorpresa que la mayoría de los estudiantes (que tal vez no tenían una relación con Jesús) tendrían vidas plagadas de las desafortunadas fracturas del pecado.

Pero un predicador joven usó este enfoque para cerrar un mensaje que predicaba a cerca de mil estudiantes en una conferencia de jóvenes de la iglesia. Seguramente, pensé, el resultado sería diferente en una habitación aparentemente llena de jóvenes cristianos.

Cuando el predicador hizo declaraciones penetrantes como: “Si realmente me conocieras, sabrías que tengo problemas con una adicción”, los estudiantes dieron un paso adelante. “Si realmente me conocieras, sabrías que he sido abusada sexualmente”. Los estudiantes dieron un paso adelante. “Si realmente me conocieras, sabrías que he contemplado el suicidio”. Los estudiantes dieron un paso adelante. “Si realmente me conocieras, sabrías que siento un profundo rechazo”. En poco tiempo, más de la mitad de los asientos estaban vacíos y el altar estaba lleno. Creo que todos podrían haber dado un paso adelante, pero algunos permanecieron sentados, aferrándose a la falsa sensación de confort que la superficialidad puede crear.

La verdad es que todos estamos luchando con algo. Todos caminamos con una cojera. Todos estamos tratando de lidiar con el trauma que viene con la existencia en un mundo caído, ya sea que nuestros corazones se rompan por personas en las que confiamos, que nuestros seres queridos se hayan separado de nosotros por la muerte, que tengamos inclinaciones hacia cosas que nos avergüenzan, etc. He llegado a la desafortunada conclusión de que hay una versión del cristianismo que muchos de nosotros hemos comprado y que nos ha capacitado para ser actores profesionales.

¿Por qué será que deseamos impresionar a Dios y a la gente? Por qué tenemos temor a que nos rechacen y ser ignorados. Tenemos miedo a convertirnos en personas invisibles. 

Cuando eres invisible sientes rechazo, impotencia, dolor, baja autoestima, amargura, y otras cosas. Entonces respondes… casi siempre de dos maneras.

La mayoría de las veces queremos irnos de un lugar donde no somos bienvenidos. Otras veces no tenemos esa opción y nos esforzamos para lidiar con lo que sentimos.

Imaginate el sentimiento inherente de rechazo que siente un niño cuando es atrapado en medio del divorcio de sus padres. O el dolor del rechazo cuando visitas una iglesia y no te reciben con cariño ni aceptación. O cuando tus compañeros de clase o trabajo se burlan de ti porque no haces lo que ellos hacen, después te dejan solo y te ignoran. ¿Qué haces cuando eso sucede? La mayoría de la gente usa una de estas dos estrategias.

  1. Suprimir el dolor con alguna distracción como la música, la lectura, el alcohol, la televisión… etc.
  2. Usar una máscara para que te acepten.

Seré el primero en admitir que me gustaría ser notado, conocido y valorado. A veces no hablo mucho con la esperanza de proteger mis inseguridades. Parece que siempre encuentro una manera de proteger mis defectos privados de la vista del público.

Las paredes que usamos para proteger nuestra imagen son las mismas paredes que nos aprisionan con nuestro dolor.

¿Puedes imaginar lo que se siente estar encerrado en una habitación con algo que te está haciendo daño?

Ninguna persona ha sido rechazada más que Jesús. El vino a lo Suyo, pero los suyos no le recibieron.

Aun así, es notable que Jesús permaneció reacio a usar una máscara para ser aceptado. Vemos esto en su tentación en el desierto. La estrategia del diablo fue tentar a Jesús para que probara su identidad a través de su desempeño. El enemigo esencialmente decía: “Si eres el Hijo de Dios, ¡demuéstralo!” 

Todos nos encontramos diariamente con una tentación similar, ¿no es así? “¿Tienes valor? ¿eres inteligente? ¿eres hermosa? ¡Pruébalo! ¡Publícalo! ¡Actua para ser aceptado!” Pero cuando cedemos ante la presión de demostrar quienes somos al final nos perdemos a nosotros mismos.

¿Alguna vez has sentido la presión de hacer algo para que Dios te acepte? ¿Qué cosas hacemos para sentirnos aceptados por Dios?

Mucha gente hace cosas increíbles para sentirse aceptados por Dios, pero esto es lo único que tenemos que hacer: recibir a Jesucristo.

“Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios.”

Juan 1:12-13

Jesús no se rindió, y nosotros tampoco deberíamos. Incluso cuando se le pidió que hiciera cosas buenas, rechazó al enemigo, diciendo: “Yo solo hago lo que mi Padre manda”.

¿Cómo liberarnos de la presión de demostrar quienes somos para dejar de ser invisibles? 

Veamos a Jesús.

Antes de que Jesús hiciera su primer milagro, hubo un evento muy importante. Esto sucedió antes de su tentación en el desierto, su bautismo. Cuando Jesús fue bautizado, una voz habló desde el cielo y dijo: “Este es mi Hijo, en quien tengo complacencia”.

Creo que Jesús no sintió la presión de probar nada al diablo o las personas porque sabía que él ya era aceptado por Su Padre celestial.

Si Jesús agradó al corazón de Dios antes de que él realizara un milagro, ¿por qué deberíamos sentir tanta presión de impresionar a Dios o la gente?

Con Dios, no somos amados por nuestra reputación; Somos amados por nuestra relación. 

Podemos vivir más allá de la aprobación del mundo porque vivimos de la afirmación de Dios. El verdadero remedio para los sentimientos de rechazo:

  • No es a través de la usar máscaras, sino a través de recibir la obra que Cristo ya ha realizado por mí.
  • Es a través de saber que no tengo que proyectar una imagen de perfección sino que, en cambio, tengo que tomar la imagen de Cristo.
  • Tampoco tengo que ocultar mis defectos. Incluso el cuerpo glorificado de Jesús tenía cicatrices, entonces ¿por qué intentaría ocultar las mías con las coberturas superficiales de estatus, salario o éxito?

Con Cristo, podemos ser aceptados, porque Dios nos conoce y nos ama. Si estás dispuesto a dejar las apariencias y a ser realmente conocido, entonces has entendido el Evangelio. 

Tal vez si todos fuéramos honestos acerca de nuestros problemas, la honestidad no se sería algo raro. Después de todo, Jesús no murió por la imagen que proyectamos. Jesús murió por lo que realmente somos.

Es tiempo de mirar alrededor de la habitación, debajo de la cruz, viéndonos unos a otros y escuchando a Jesús terminar esta declaración: “Si realmente me conocieras, sabrías que no estás solo”.

Esta semana, si en algún momento te sientes rechazado, no suprimas el dolor o te pongas una máscara. Corre a los pies de la Cruz de Cristo, siéntate en la mesa con tu padre celestial.

¿Alguna vez te has sentido rechazado? ¿Cómo reaccionaste?


Basado en el plan de lectura Known, de Tauren Wells.

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