Comiéndome Un Elefante

Cuando comencé a reunirme con los estudiantes que habían respondido voluntariamente al llamado de ser líderes en la UASD, les pregunté:

¿Cómo te comerías un elefante?

Muchos se rieron y otros se quedaron sorprendidos, pero todos respondieron con mucha lógica, la única forma de comerse un elefante (obviamente luego de estar cocido) es bocado a bocado y mientras más coman, más rápido se acaba.

Para mi, la UASD es como un elefante. Cada estudiante, docente o empleado es parte de este gran mamífero, un gran espécimen lleno de problemas que esperan ser resueltos y la única manera de resolverlos es uno a uno, y mientras más nos ocupemos de ellos, más rápido acabaremos.

Sin embargo, son muchos los llamado y pocos los escogidos. Esto es algo que aprendí al terminar mi primer semestre como ministro de campus en la UASD. Algunos estudiantes no perseveraron, otros se sumaron y el grupo creció en número y en calidad. Gracias a que nos reunimos varias veces a la semana, la confraternidad y el crecimiento espiritual aumentaron, y esto se vio reflejado en un mejor desempeño en evangelismo.

Claro está, no ha sido fácil volver cada día al campus, sabiendo que en cualquier momento se puede armar una huelga, preguntándome si en verdad los estudiantes participarían en los grupos de discipulado, tratando de llegar temprano debido al pesado tráfico de Santo Domingo, recordando que este trabajo es sumamente importante y que no hay nada de que avergonzarse.

Pero lo más transcendental fue lo que yo llamo: “Vision Test”. Un estudiante me preguntó varias veces por qué sigo yendo a la UASD después de graduarme. Yo le respondí que Dios tuvo compasión de mí cuando era un estudiante y ahora yo siento compasión de otros estudiantes que no tienen paz ni esperanza, o que viven presos de la religión y el legalismo. Compasión y pasión son los ingredientes de mi visión. Quiero ver a otros estudiantes recibir el regalo de Dios por medio de su Hijo Jesús, y ver cómo “En lugar de vergüenza, recibirán doble herencia; en lugar de deshonra, se alegrarán de lo que reciban; porque en sus tierras recibirán doble honra, y gozarán de perpetua alegría.” – ‭‭Isaías‬ ‭61:7‬ ‭RVC‬‬

Estoy seguro que Dios no me daría está visión sin los recursos para llevarla a cabo y esto es algo que debo resaltar. El Señor no solo da semillas al que siembra y pan al que come, sino también la ayuda adecuada. Él ha prometido añadir todo lo que me haga falta si busco Su reino y Justicia primero. Sin duda, todas estas bendiciones se resumen en una palabra: Katie. Ella es más de lo que puedo describir con palabras y por eso mi corazón rebosa de alegría al saber que muy pronto será mi esposa 😏.

Saben, antes contaba los días que me faltaban para salir de una vez y para siempre de la UASD. Hoy cuento los días para volver el próximo semestre y seguir comiéndome mi parte de este elefante.

Autor: Mario J. Jiménez

Discípulo de Jesús y esposo de Katie. Me encanta el cafe, los libros, las películas y el Jazz. Pastor Hispano en HighPoint Orlando, escritor amateur y aprendiz del liderazgo. Intento exponer verdades profundas con claridad y sencillez.

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