Cómo ser tu propio líder

El liderazgo es un don que puede y debe perfeccionarse. El primer paso para ser un líder digno de ser seguido es aprender a seguirte a ti mismo. Algo denominado “Auto-liderazgo”.

Andy Stanley ofreció tres consejos en su podcast acerca del tema. Estos consejos son confesiones que he incorporado en mi vida diaria y aquí los comparto contigo:

 

1-No voy a mentirme a mi mismo, aun cuando la verdad me hace sentir mal conmigo mismo.

Para ser un líder excepcional necesito desarrollar una honestidad brutal conmigo mismo. La persona más fácil de engañar siempre será la persona que vemos en el espejo cuando estamos solos. Nadie tiene mas poder que yo para venderme una mentira. No puedes liderarte a ti mismo cuando te estás mintiendo.

Todos enfrentamos nuestros más grandes desafíos como líderes cuando nos miramos en el espejo. Debo reconocer que yo he participado en cada mala decisión que he tomado. Creo que todos y en especial aquellos que deseamos ser líderes efectivos necesitamos evaluarnos honestamente y con frecuencia.

Muchas veces necesitaremos ayuda externa para ver nuestras fortalezas y debilidades con claridad.

 

2- Voy a darle prioridad a lo que más valoro, sobre lo que quiero ahora.

El atributo principal de un líder es su capacidad de ver para donde va una organización o grupo, su capacidad de ver la meta y alcanzar el objetivo. No puedes liderarte a ti mismo si no defines claramente cuál es tu objetivo, cuál es tu premio mayor, lo que más te importa en tu vida.

Líderes excepcionales se dirigen a sí mismos hacia lo que más valoran y no hacia lo que quieren más. Con frecuencia, lo que uno más quiere no es lo que uno realmente valora. Esa es la tensión entre la satisfacción inmediata y la satisfacción final. Todo el mundo quiere disfrutar de su postre favorito, pero también quiere cuidar su salud.

La mayoría de nosotros dirige su vida hacia lo que más quiere, pero pocas veces esto es lo que más valoramos. Si quieres liderarte a ti mismo necesitas descubrir lo más valoras. No esperes hasta que sea muy tarde, no corras el riesgo de pasar toda tu vida persiguiendo algo que quieres, pero que en realidad no valoras. Y peor aún, que eso que más valoras está fuera de tu alcance.

¿Ya has pensado cuál es el mensaje que tus seres queridos digan sobre ti el día de tu funeral?

 

3- No trataré de ser mi propio líder, por mi mismo.

Cuando uno piensa en liderarse a uno mismo, uno piensa en hacerlo por sí mismo. Esto es una trampa porque no puedes liderarte a sí mismo por ti mismo. La prueba de eso es que la mayoría de veces que hemos cometido un error, no hemos estado solos. Alguien más estuvo ahí.

Algunos de nuestros más grandes errores han sucedido en compañía de personas a las que desearíamos nunca haber conocido. Nuestros amigos determinan la calidad y dirección de nuestra vida.

Para liderarte a ti mismo bien, rodéate de amigos que compartan tus valores, no solamente tus intereses. La tentación inmediata es buscar amigos que compartan nuestros intereses y gustos, porque así será más fácil pasar un buen rato. No lo hagas, busca amigos que persigan lo supremo y aléjate de los que están interesados en lo inmediato y pasajero.

Aprender a liderarte a ti mismo es sumamente importante. Aunque no es necesario para ser un líder, esto es algo vital para ser un líder que vale la pena seguir. Si quieres ser un líder excepcional, de influencia duradera, entonces necesitas aprender a liderarte a ti mismo.

Por favor, rechaza la tentación de escoger la satisfacción inmediata en vez de la satisfacción suprema. La persona en el espejo cuenta contigo. Otras personas también cuentan contigo.

Por qué debes ser tu propio líder

Recuerdo que una vez escuché esta pregunta: “¿estarías dispuesto a seguirte a ti mismo?”. La verdad es que… esta es una pregunta incómoda para cada persona que es o desea ser líder. Los líderes estamos acostumbrados a tener seguidores, pero pocas veces nos detenemos a pensar que tenemos la responsabilidad de ser nuestros propios líderes.

Para ser un líder excepcional debes reconocer que no puedes guiar a los demás a donde tú no has ido todavía. Es por eso que antes de ser un líder para los demás, necesitas ser un líder para ti mismo.

Verás, el liderazgo involucra actitudes y aptitudes. El carácter es tan importante como las habilidades. Quizás tu conoces a alguien con influencia y carisma, pero que le falta la capacidad de tomar decisiones. Quizás conoces a una persona con una personalidad deslumbrante, pero que no sabe admitir cuando se equivoca. Quizás esa persona eres tú mismo, ¿consideras que vale la pena seguir a alguien como tú? ¿Crees que estás siendo un buen líder para ti mismo?

Hay tres razones que justifican la necesidad de ser tu propio líder.

1- No serás un líder digno de seguir, si no aprendes a ser tu propio líder.

Todos hemos tenido la experiencia de tener líderes que preferiríamos no seguir. Si tuviéramos la opción escogeríamos salir del equipo, pero a veces no tenemos esa opción, así que escogemos no ser como ellos. Quizás queramos la posición y beneficios que ellos tienen pero no queremos seguir ejemplos.

Si no eres un líder digno de seguir, es posible que la gente esté siguiéndote solo por obligación y créeme, eventualmente dejarán de seguirte.

2- La clave de una influencia sostenible es un liderazgo efectivo.

Hay una diferencia entre influencia y autoridad. Una persona puede tener autoridad porque tiene el título y por eso, tendrá algo de influencia. Cuando una persona es digna de ser seguida, entonces su influencia no dependerá de su título o posición.

Si eres como yo, seguramente no te dejas influir por una persona que no respetas. No importa el título que alguien tenga, si no es un buen líder para sí mismo, tampoco será un buen líder para mí.

3- La clave para un liderazgo sostenible es el auto-liderazgo.

Todos hemos visto a líderes caer. Esto sucede porque el líder no aprendió a liderarse bien a sí mismo. Este no es un problema de talento o habilidades, es un asunto personal.

Los líderes excepcionales perduran con el tiempo y desempañan su liderazgo constantemente porque aprenden a liderarse a sí mismos antes de liderar a los demás.

¿Quieres ser un líder que dure muchos años? Ya sabes cuál es la respuesta. En el próximo artículo compartiré cómo lograr ser tu propio líder.

Cómo desarrollar líderes

Uno de los errores más trágicos en el liderazgo es descuidar el desarrollo intencional de otros líderes. Ya sea por falta de conocimiento o por un sentimiento de inseguridad escondido en lo más profundo de nuestra alma, muchos hemos cometido este error. Mi deseo es que puedas evitar eso, porque tu tiempo como el líder de tu equipo es limitado. ¿Qué pasará cuando tu tiempo termine?

El mejor ejemplo de liderazgo siempre será nuestro Señor Jesucristo. Durante tres años y medio, el Señor convirtió a un grupo de hombres comunes en los líderes de un movimiento mundial. Aquí te comparto cómo sucedió.

INSTRUCCIÓN

La instrucción es la acción de enseñar con el objetivo de capacitar y corregir a una persona. Cuando instruimos a un líder potencial estamos transfiriendo información que le servirá para crecer, mejorar y desarrollarse.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
2 TIMOTEO 3:16,17

El resultado de la instrucción es que los líderes sean equipados con lo necesario para hacer su trabajo. Este tipo de enseñanza puede darse en un salón de clases, una conferencia o seminario, por medio de un estudio personal y la lectura de libros. Recuerda que los líderes son lectores.

He notado que la instrucción nunca estará completa sin una fase practica. Es aquí donde muchos líderes enfrentamos un desafío, porque a menudo evitamos que los futuros líderes practiquen lo que están aprendiendo, por temor a verlos fracasar. Quizás es porque pensamos que sus fracasos son un reflejo de los nuestros.

IMPARTICIÓN

La impartición está dirigida al corazón. Este es un aspecto esencial en el desarrollo de futuros líderes. La instrucción y aplicación de lo que enseñamos no bastan, pues “En la vida de todos, en algún momento, nuestro fuego interior se apaga. Es entonces cuando somos encendidos al encontramos con alguien más. Todos debemos estar agradecidos con aquellas personas que reavivan el espíritu interior.” —Albert Schweitzer

La impartición requiere cercanía, relación, interacción. Los líderes potenciales aprenden más por medio de nuestro ejemplo que a través de nuestras palabras. Cuando compartimos vivencias juntos podemos fortalecernos mutuamente.

En mi vida he escuchado muchísimas enseñanzas y he olvidado la mayoría. Pero nunca he olvidado lo que he aprendido de mis mentores, porque los he visto haciendo lo que me han enseñado con sus palabras.

Es maravilloso cuando un líder puede convertir sus palabras en acciones, poniendo sus manos sobre los hombros de un líder potencial en señal de apoyo y confianza. En ese momento, algo sobrenatural pasa.

Si un líder potencial recibe instrucción sin impartición, corre el riesgo de convertirse en un sabelotodo desalmado. Si recibe impartición sin instrucción, podría convertirse en un líder dependiente y débil. Se necesitan ambas cosas para desarrollar a un líder.


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¿Quieres conocer más sobre el tema? Te recomiendo que leas el libro “The Multiplication Challenge” de Steve Murrell & William Murrell. En este libro encontrarás una estrategia para resolver la falta de líderes en tu organización. Puedes encontrar el libro haciendo click en la imagen.