Cómo desarrollar líderes

Uno de los errores más trágicos en el liderazgo es descuidar el desarrollo intencional de otros líderes. Ya sea por falta de conocimiento o por un sentimiento de inseguridad escondido en lo más profundo de nuestra alma, muchos hemos cometido este error. Mi deseo es que puedas evitar eso, porque tu tiempo como el líder de tu equipo es limitado. ¿Qué pasará cuando tu tiempo termine?

El mejor ejemplo de liderazgo siempre será nuestro Señor Jesucristo. Durante tres años y medio, el Señor convirtió a un grupo de hombres comunes en los líderes de un movimiento mundial. Aquí te comparto cómo sucedió.

INSTRUCCIÓN

La instrucción es la acción de enseñar con el objetivo de capacitar y corregir a una persona. Cuando instruimos a un líder potencial estamos transfiriendo información que le servirá para crecer, mejorar y desarrollarse.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
2 TIMOTEO 3:16,17

El resultado de la instrucción es que los líderes sean equipados con lo necesario para hacer su trabajo. Este tipo de enseñanza puede darse en un salón de clases, una conferencia o seminario, por medio de un estudio personal y la lectura de libros. Recuerda que los líderes son lectores.

He notado que la instrucción nunca estará completa sin una fase practica. Es aquí donde muchos líderes enfrentamos un desafío, porque a menudo evitamos que los futuros líderes practiquen lo que están aprendiendo, por temor a verlos fracasar. Quizás es porque pensamos que sus fracasos son un reflejo de los nuestros.

IMPARTICIÓN

La impartición está dirigida al corazón. Este es un aspecto esencial en el desarrollo de futuros líderes. La instrucción y aplicación de lo que enseñamos no bastan, pues “En la vida de todos, en algún momento, nuestro fuego interior se apaga. Es entonces cuando somos encendidos al encontramos con alguien más. Todos debemos estar agradecidos con aquellas personas que reavivan el espíritu interior.” —Albert Schweitzer

La impartición requiere cercanía, relación, interacción. Los líderes potenciales aprenden más por medio de nuestro ejemplo que a través de nuestras palabras. Cuando compartimos vivencias juntos podemos fortalecernos mutuamente.

En mi vida he escuchado muchísimas enseñanzas y he olvidado la mayoría. Pero nunca he olvidado lo que he aprendido de mis mentores, porque los he visto haciendo lo que me han enseñado con sus palabras.

Es maravilloso cuando un líder puede convertir sus palabras en acciones, poniendo sus manos sobre los hombros de un líder potencial en señal de apoyo y confianza. En ese momento, algo sobrenatural pasa.

Si un líder potencial recibe instrucción sin impartición, corre el riesgo de convertirse en un sabelotodo desalmado. Si recibe impartición sin instrucción, podría convertirse en un líder dependiente y débil. Se necesitan ambas cosas para desarrollar a un líder.


front

¿Quieres conocer más sobre el tema? Te recomiendo que leas el libro “The Multiplication Challenge” de Steve Murrell & William Murrell. En este libro encontrarás una estrategia para resolver la falta de líderes en tu organización. Puedes encontrar el libro haciendo click en la imagen.

Autor: Mario J. Jiménez

Discípulo de Jesús y esposo de Katie. Me encanta el cafe, los libros, las películas y el Jazz. En mi trabajo soy ministro de campus, también escritor amateur y aprendiz del liderazgo. Intento exponer verdades profundas con claridad y sencillez.

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