La vida sigue

La mayoría de nosotros recuerda que EEUU lanzó una bomba atómica en Japón en la ciudad Hiroshima, pero pocos sabemos que lo mismo ocurrió en la ciudad de Nagasaki.

Cuando la bomba atómica explotó en Nagasaki murieron 60 mil personas. La radiación fue tan grande que hasta los relojes se detuvieron a las 11:02 am.

70 años después, Nagasaki luce totalmente diferente. La ciudad ha sido reconstruida, compañías americanas están funcionando y el lugar donde la bomba cayó, es un parque donde los niños juegan.

Aunque parezca que el tiempo se detuvo en muchos relojes cuando la bomba destruyó Nagasaki, el tiempo sigue pasando y demostrando que la vida sigue.

Quizás no lo sabías pero yo crecí jugando béisbol. Todavía recuerdo muchos buenos momentos de mis días practicando en el Club Payero, en Santo Domingo. Mi sueño era jugar profesionalmente en EE.UU., pero eso no sucedió. No fue una tragedia ni nada por el estilo, pero reconozco que sin la ayuda de Dios y mi familia, me hubiese quedado en el pasado… frustrado por fracasar en el intento.

Hace varias semanas fui con mi esposa y familiares al estadio de los Nationals, en Washington. Recordé mis sueños del pasado, pero sin tristeza o melancolía. Al contrario le agradecí a Dios por darme sueños nuevos y mejores para mi. La vida sigue y nosotros con ella.

He visto que es difícil disfrutar el presente y movernos al futuro cuando estamos aferrados al pasado. ¿Qué está impidiéndote seguir adelante?

Cómo desarrollar líderes

Uno de los errores más trágicos en el liderazgo es descuidar el desarrollo intencional de otros líderes. Ya sea por falta de conocimiento o por un sentimiento de inseguridad escondido en lo más profundo de nuestra alma, muchos hemos cometido este error. Mi deseo es que puedas evitar eso, porque tu tiempo como el líder de tu equipo es limitado. ¿Qué pasará cuando tu tiempo termine?

El mejor ejemplo de liderazgo siempre será nuestro Señor Jesucristo. Durante tres años y medio, el Señor convirtió a un grupo de hombres comunes en los líderes de un movimiento mundial. Aquí te comparto cómo sucedió.

INSTRUCCIÓN

La instrucción es la acción de enseñar con el objetivo de capacitar y corregir a una persona. Cuando instruimos a un líder potencial estamos transfiriendo información que le servirá para crecer, mejorar y desarrollarse.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
2 TIMOTEO 3:16,17

El resultado de la instrucción es que los líderes sean equipados con lo necesario para hacer su trabajo. Este tipo de enseñanza puede darse en un salón de clases, una conferencia o seminario, por medio de un estudio personal y la lectura de libros. Recuerda que los líderes son lectores.

He notado que la instrucción nunca estará completa sin una fase practica. Es aquí donde muchos líderes enfrentamos un desafío, porque a menudo evitamos que los futuros líderes practiquen lo que están aprendiendo, por temor a verlos fracasar. Quizás es porque pensamos que sus fracasos son un reflejo de los nuestros.

IMPARTICIÓN

La impartición está dirigida al corazón. Este es un aspecto esencial en el desarrollo de futuros líderes. La instrucción y aplicación de lo que enseñamos no bastan, pues “En la vida de todos, en algún momento, nuestro fuego interior se apaga. Es entonces cuando somos encendidos al encontramos con alguien más. Todos debemos estar agradecidos con aquellas personas que reavivan el espíritu interior.” —Albert Schweitzer

La impartición requiere cercanía, relación, interacción. Los líderes potenciales aprenden más por medio de nuestro ejemplo que a través de nuestras palabras. Cuando compartimos vivencias juntos podemos fortalecernos mutuamente.

En mi vida he escuchado muchísimas enseñanzas y he olvidado la mayoría. Pero nunca he olvidado lo que he aprendido de mis mentores, porque los he visto haciendo lo que me han enseñado con sus palabras.

Es maravilloso cuando un líder puede convertir sus palabras en acciones, poniendo sus manos sobre los hombros de un líder potencial en señal de apoyo y confianza. En ese momento, algo sobrenatural pasa.

Si un líder potencial recibe instrucción sin impartición, corre el riesgo de convertirse en un sabelotodo desalmado. Si recibe impartición sin instrucción, podría convertirse en un líder dependiente y débil. Se necesitan ambas cosas para desarrollar a un líder.


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¿Quieres conocer más sobre el tema? Te recomiendo que leas el libro “The Multiplication Challenge” de Steve Murrell & William Murrell. En este libro encontrarás una estrategia para resolver la falta de líderes en tu organización. Puedes encontrar el libro haciendo click en la imagen.

Quién es un líder

Se dice que todos somos líderes. ¿Será cierto? Yo creo que todas las personas no son líderes y explicaré por qué.

Primero, Liderazgo es influencia.

John C. Maxwell dice que el liderazgo es influencia, pues una persona con influencia puede dirigir un grupo de personas estando o sin estar en una posición de liderazgo. Pero esta no es toda la verdad. Aunque todos tenemos algo de influencia no todos somos líderes, porque la influencia es solamente uno de cuatro atributos esenciales en un líder.

Los demás atributos son: Servicio, Dirección y Relación

Liderazgo es servicio.

Para que una persona sea un líder debe estar dispuesta a sacrificarse por el bien del equipo. Hay ocasiones en las que una persona usa su influencia para su propio beneficio. Eso no es liderazgo. El líder es quien sirve a los intereses comunes del grupo, no el que está buscando gente para servirse de ellos.  Jesucristo es el mejor ejemplo de esto.

Liderazgo es dirección.

El término “líder” viene de la palabra inglesa “leader”. Esta palabra sirve para determinar a quien guía un grupo, organización, etc., a un objetivo determinado. Esto significa que si un líder es alguien que guía al grupo, los miembros del grupo no siempre son líderes, sino seguidores (aunque también hay líderes de líderes, pues un líder puede ser también un seguidor de otro líder).

El líder es quien dirige el grupo, es quien marca el paso, es quien da el ejemplo. El líder es quien mantiene clara la visión y la transmite al grupo. El líder es quien está al frente, porque algunos están llamados a estar al frente y otros detrás. No hay nada de malo en eso.

Liderazgo es relación.

El liderazgo es un don de Dios y Dios es un Dios de relaciones. Un líder se interesa por los miembros de su grupo y hace lo posible para ayudarlos a crecer porque entiende que si los miembros de su grupo crecen, entonces el grupo crecerá. Un líder se interesa en las personas porque sabe que no habría un grupo sin las personas que lo conforman.

Entonces, ¿quién es un líder?

Un líder es una persona que usa su influencia para servir y guiar a un grupo de personas a lograr un objetivo común.

Los líderes nunca serán la mayoría, porque un líder sabe que dar el ejemplo requiere sacrificio. Pero aunque el liderazgo es un asunto exigente no es excluyente. Un líder no ha terminado su trabajo si todavía no ha formado a otro líder. Echa un vistazo a tu grupo y pregúntate ¿a quiénes elegirás para que te acompañen en tu liderazgo y quienes no? Considera la diversidad de dones y talentos disponibles y necesarios para que tu equipo pueda alcanzar el éxito. Permite que todos los tipos de personas sean bienvenidos, animados, recompensados y celebrados. El arte del liderazgo consiste en unir una gran variedad de talentos, personalidades, intereses y habilidades para alcanzar un objetivo común.

 


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