Contra Cultura Universitaria

Una de las razones principales por las que el ministerio con estudiantes universitarios es tan relevante es porque los movimientos más grandes, buenos y malos, comienzan en las universidades. La cultura en los campus universitarios termina convirtiéndose en la cultura que una sociedad tendrá en el futuro.

 

Un ejemplo local de este fenómeno es el clientelismo político presente en nuestra República Dominicana. Los movimientos estudiantiles en la década de los 80 formaron los futuros líderes políticos que han moldeado el presente de este país. Tomando esto en cuenta, creo que es necesario examinar el consejo bíblico para nosotros.

 

En la carta del apóstol Pablo a Tito podemos ver que los cristianos en Creta se enfrentaban a una situación única, pero similar a la de muchos cristianos hoy. Creta era una colonia griega, llena de idolatría y corrupción. Muchos creyentes habían asimilado la cultura local y diluido el mensaje del Evangelio, pues algunos líderes decían conocer a Dios pero negaban esta verdad con sus hechos. Esto provocó que el pueblo en general pensara en el cristianismo como cualquier otra falsa doctrina humana.

 

En medio de este desorden, Pablo le encarga a Tito la tarea de nombrar nuevos líderes con la reputación y el carácter necesario para cambiar la cultura y confrontar la corrupción evidente dentro y fuera de la iglesia. Estos líderes tenían responsabilidades y metas claras. Sus familias debían ser un modelo ante la sociedad, mostrando al mundo que el Evangelio tiene el poder para crear una nueva forma de vida, basada en la gracia de un Dios generoso.

 

Para el apóstol Pablo era importantísimo que los cristianos en Creta se comportaran como ciudadanos ejemplares. Este objetivo solo puede lograrse cuando un cristiano participa activamente en su comunidad haciendo lo bueno y rechazando lo malo. Si los creyentes se apartaban de la sociedad o seguían comportándose como los demás ciudadanos, estarían desperdiciando la oportunidad de ser luz en las tinieblas.

 

Por eso estoy convencido de que el ministerio con estudiantes universitarios es tan valioso, porque cada universidad es una comunidad donde cristianos verdaderos pueden tener un impacto a gran escala en la sociedad futura. Mi pastora, Rosa Holguín, egresó de la UASD. El otro día me contó la historia de una compañera suya que hoy sirve a Jesús porque ella le regaló una Biblia hace más o menos 30 años.

 

El Evangelio debe brillar en la esfera pública por su efectividad, a través de cristianos con un sistema de valores diferente, comprometidos con Dios. Solo de esta forma, y no por medio de protestas violentas, la sociedad cambiará. Eso es lo que significa un movimiento de contra cultura.

Los números no pueden contar

En la Universidad Autónoma de Santo Domingo, los estudiantes deben pasar exámenes con un mínimo de 70 puntos para aprobar la clase. Esto puede ocasionar que algunos estudiantes tengan que volver a tomar una clase el próximo semestre porque sus calificaciones no fueron lo suficientemente altas como para ser promovidos al siguiente nivel. Eso es justo aunque claro está, los números no hacen al hombre… es decir, hay muchas cosas que no se pueden contar, ¿verdad?

Por ejemplo, durante el tercer viaje anual de Ten Days a la República Dominicana, recibimos un equipo de 24 jóvenes estudiantes y ministros universitarios de varias universidades de Carolina del Norte. ¡Un promedio de 17 voluntarios locales y traductores se unieron al equipo para compartir las Buenas Nuevas usando el Test de Dios con más de 250 estudiantes en 4 días! Cerca de 50 de estos estudiantes respondieron “sí” a la invitación de seguir a Jesús como su Señor y Salvador y muchos de ellos ya están siendo establecidos en nuestros pequeños grupos (Círculos ENC, como los nombramos). Uno de estos estudiantes se bautizó durante nuestro viaje a la playa. ¡Fue una semana increíble!

Ahora, lo que los números no nos dicen es cómo hemos crecido como líderes y como ministerio universitario. La profunda y sólida sensación de “comunidad” que experimentamos durante esa semana. La alegría en los corazones de los nuevos creyentes cuando fueron resucitados de la muerte espiritual y nacieron de nuevo. La humildad y el asombro en las sonrisas de Sol, Alejandra, Hamelín, Diana, Ely, Angélica y Juan José, cuando fueron reconocidos por su liderazgo. Eso no se puede medir.

Quisiera tener el espacio y el tiempo para contarles más. Hay muchas historias que merecen ser escuchadas pero mientras tanto, pueden ver las fotos aquí: fb.com/encampusdo

Un millón de gracias a todos los que nos acompañan en esta misión de cambiar nuestro campus.

Los amamos 🙂

Mario y Katie

Y tuve que esperar por alguien que hablaba inglés…

“Estoy rodeado de mucha gente, que hablan español y tuve que esperar a que alguien que hablaba inglés me explicara el Evangelio”…

ENC UASD

Hace poco acabamos de terminar nuestro segundo viaje de Ten Days y la Conferencia de Estudiantes ENCampus “No Me avergüenzo” en Santo Domingo. El equipo local trabajó con otros 25 estudiantes universitarios y ministros de campus, la mayoría de ellos de Carolina del Norte. Pasamos una semana predicando el Evangelio, compartiendo nuestras historias y orando por los estudiantes en el campus y algunos colegios. Fue una experiencia que cambió la vida de muchos de nosotros, especialmente para un estudiante que dijo: “Estoy rodeado de mucha gente, que hablan español y tuve que esperar a que alguien que hablaba inglés me explicara el Evangelio”…

Esto me recordó que lo que estamos haciendo es extremadamente importante. La UASD está experimentando momentos interesantes. Durante las elecciones gubernamentales estudiantiles recientemente, un hombre fue asesinado en un tiroteo y algunos otros estudiantes resultaron heridos. Fue dificil. A ti que lees esto, por favor, únete a nosotros en oración por estos estudiantes, sus familias y nuestro campus. Creemos que Dios puede sanar y traer paz a esta tierra.

Si cambiamos el campus,

cambiamos el mundo.

Cuál es el evangelio

Seguramente ya sabes que la palabra Evangelio significa “buena nueva” o “buena noticia”. Ahora, ¿conoces cuál es esa buena noticia?

Hay verdades fundamentales en el evangelio y la más fundamental de todas es la definición del evangelio. Aunque este puede ser un punto doctrinal, me atreveré a usar las palabras de Rice Broocks porque es la que mejor expone todo lo que Dios hizo y hace por nosotros.

Seguramente ya sabes que la palabra Evangelio significa “buena nueva” o “buena noticia”. Ahora, ¿conoces cuál es esa buena noticia?

Hay verdades fundamentales en el evangelio y la más fundamental de todas es la definición del evangelio. Aunque este puede ser un punto doctrinal, me atreveré a usar las palabras de Rice Broocks publicadas en su libro Dios no está muerto, porque es la que mejor expone todo lo que Dios hizo y hace por nosotros.

“El evangelio es la buena noticia de que Dios se hizo hombre en la persona de Jesús. Él vivió la vida que nosotros debimos vivir, sufrió la muerte que nosotros debíamos sufrir, tres días después resucitó de los muertos, probando que él es el Hijo de Dios y ofrece el regalo de la salvación a cualquiera que se arrepienta y crea.”

Ampliemos esta definición:

 

Dios se hizo hombre en la persona de Jesús. 

La Biblia enseña que Dios bajó al mundo tomando forma humana. Todas las demás religiones llaman al hombre a ascender y hacer un camino hacia Dios. El cristianismo explica que Dios bajó hacia nosotros y que Jesús es el camino.

Algunas razones por la que sabemos que Jesuscristo es Dios son:

  • Su nacimiento de una virgen fue anunciado por un ángel.  Lucas 1:30-33
  • Jesús mismo lo dijo muchas veces. En la cultura hebrea nadie se atrevería a hacerlo, al menos que quisiera morir.
  • Los apóstoles usaron las profecías para confirmarlo.
  • Las obras que Jesús hizo confirmaron que no era simplemente un hombre con poderes sobrenaturales sino el mismísimo Hijo de Dios.

 

Él vivió la vida que debíamos vivir. 

Jesús no fue un hombre extraordinario, él fue perfecto. Tenía que serlo para poder ofrecer su vida como sacrificio. Hebreos dice que soportó toda las tentaciones y no pecó ni con el pensamiento. Aún cuando estuvo a punto de morir no cedió ante la tentación de librarse a sí mismo de la muerte sino que se sometió a la voluntad de Dios. Si alguien ha vivido una vida agradable a Dios, ha sido Dios mismo en Jesucristo. Tanto así que en varias ocasiones se escuchó una voz del cielo, como un trueno, diciendo: tú eres mi hijo amado en quien tengo complacencia o agrado.

Nadie puede ni podrá señalar una falta en Jesús. Si así fuera, su sacrificio por nosotros no tendría sentido porque estaría muriendo por su propio pecado. Pero como él fue perfecto y ofreció su vida por nosotros como sustituto, nuestros pecados fueron perdonados en la cruz.

Jesús fue completamente obediente a Dios en sus palabras y sus obras, demostró autoridad sobre el mal y el pecado, las enfermedades y el diablo, cumplió la ley, mostró compasión y misericordia, desafío la hipocresía religiosa, llamó a los pecadores al arrepentimiento y se sometió completamente a Dios.

Lo mejor de todo esto es que por medio de la fe y la presencia del Espíritu Santo, nuestras vidas están unidas a la suya y son transformadas a su imagen diariamente. Tenemos paz con Dios, porque sabemos que Él nos ve a la luz de la vida de Jesus.

 

Sufrió la muerte que debimos sufrir. 

La idea de morir por la culpa de alguien más es ilógica. El islam rechaza este concepto y establece que cada persona debe ser juzgada por sus propias acciones. La mayoría de las religiones dicen que nuestro destino eterno depende de nuestras buenas o malas obras en la vida conforme a un código moral o algunas enseñanzas. Lamentablemente todas estas ideas son tontas cuando se comparan con los estándares de Dios. El apóstol Pablo dijo que todos caímos de la gloria de Dios (Rom 3:23).

Si alguien comete un crimen contra otro ser humano todos quisiéramos que pague por ese crimen. ¿Cómo podríamos pagar por nuestros crímenes de rebelión contra Dios? Exacto, con la muerte. Él nos dio la vida y también la puede quitar. La muerte, en este caso, es un castigo justo porque ninguno de nosotros es digno de estar en la presencia de Dios. Solo asi entendemos correctamente el sacrifico de Jesús. Todos merecíamos castigo pero la vida perfecta de Jesús pagó la incalculable deuda que teníamos con Dios. Por la fe en Jesús recibimos el perdón de nuestros pecados y el poder para vivir una nueva vida. Es lo que se conoce como GRACIA.

Pablo lo explica así en el libro de Romanos:

Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado, porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar su justicia, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús.

Jesús vino en una misión de rescate divina. Él vino para líbrarnos de la muerte eterna y del control del pecado. Debemos entender que no había otro método que su sacrificio sino que él tomará nuestro lugar en la cruz. Si lo hubiera, Jesus no hubiese muerto de esa manera.

La crucifixión de Jesús es innegable.

Jesús desarmó los poderes de las tinieblas. 

Satanas pensó que matando a Jesus estaría ganando la guerra pero simplemente ayudó a su propia derrota porque Jesús resucitó. Además, esa muerte pagó por nuestros pecados y destruyó la muerte.

Otra vez citaré a Pablo en Colosenses

Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados. Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz. De esa manera, desarmó a los gobernantes y a las autoridades espirituales. Los avergonzó públicamente con su victoria sobre ellos en la cruz.

Gracias a Jesús tenemos autoridad sobre los poderes espirituales del  maligno, podemos romper ataduras sobre nuestras vidas y la de otras personas, o incluso ciudades y naciones enteras.

Otro punto importante es que Nos liberó del miedo a la muerte

Leamos Hebreos:

Debido a que los hijos de Dios son seres humanos —hechos de carne y sangre— el Hijo también se hizo de carne y sangre. Pues solo como ser humano podía morir y solo mediante la muerte podía quebrantar el poder del diablo, quien tenía el poder sobre la muerte. Únicamente de esa manera el Hijo podía libertar a todos los que vivían esclavizados por temor a la muerte.

Todo el mundo muere. Esta es una verdad que atemoriza a mucha gente. Sin embargo, Jesús demostró que la muerte será vencida por todos los que creen. Él dijo: el que cree en mí, aunque muera, vivirá. Yo soy la resurrección y la vida.

 

Tres días después resucitó probando que él es el hijo de Dios

La resurrección de Jesús es la piedra angular del evangelio. Si Jesús no resucitó, toda nuestra fe es irreal y estupida. La resurrección es la evidencia de que Jesus era hijo de Dios y todo lo que él dijo era y es verdad.

Jesús hizo muchos milagros para que la gente creyera que él es el hijo de Dios pero el mensaje principal de los apóstoles era que Jesus resucitó. Esta verdad trastornó el mundo antiguo y puede hacer lo mismo hoy.

La razón que impulsó a los apóstoles a arriesgar sus vidas fue que tocaron a Jesús resucitado.

Aún los ateos más eminentes reconocen que no pueden negar la resurrección. Esto es mucho decir pero no tienen opción. Existe evidencia histórica que apoya lo que fue narrado en los evangelios y el libro de los hechos.

La resurrección de Jesús es irrefutable. No fue una alucinación en conjunto, el cuerpo de Jesús no fue robado, tampoco pueden decir que él se desmayó y despertó, quitó la piedra y salió caminando. El hecho de que primero se apareciera a mujeres y que los discípulos tomaran su testimonio como válido, es otra evidencia porque en ese tiempo las mujeres no eran reconocidas ni sus palabras tampoco. El mismo Jesús se apareció físicamente y muchas otras veces a sus discípulos, comió con ellos, habló con ellos, los fortaleció. Además, Jesús mismo anunció su muerte y resurrección.

El cristianismo creció porque los apóstoles predicaron que Jesús era el Cristo anunciado por los profetas. La resurrección de Jesús lo coloca muy lejos de cualquier otro líder religioso o profeta, porque nadie había vencido la muerte antes ni lo ha hecho otra vez.

 

Ofrece el regalo de la vida eterna a cualquiera que se arrepienta y crea. 

Es curioso ver cómo la gente desprecia la salvación por medio de Jesús. Yo creo que la razón principal es que no conocen la situación de su alma o no han entendido el evangelio. Es decir, como no conocen la mala noticia tampoco valoran la buena. Sin embargo, es más curioso notar que hay gente que se llaman a sí mismos “ateos” o no religiosos y en realidad pertenecen a una religión. Ellos creen en aliens, creen en dioses egipcios y otros mitos modernos. Otros creen en la evolución aunque ni siquiera la entienden ni tienen evidencia lógica de ella. Simplemente no quieren aceptar el evangelio porque han sido engañados o vieron a un Cristiano fallar, pero más que todo porque el evangelio los ofende. El evangelio nos hace ver tan miserable e incapaces al mismo tiempo. Nos quita toda posibilidad de agradar a Dios por nuestro propio esfuerzo que sencillamente es tan bueno que puede ser malo o tan bueno que no puede ser cierto.

Jesús ofrece el regalo que él pagó con su sangre. Es gratis para nosotros pero costó su vida. Cualquiera que reconozca que no puede hacer nada para agradar a Dios sino que es tan malo que necesita cambiar, califica para ser salvo.