Cuando las respuestas de Dios sanan

La fe y la confianza comienzan a crecer en la tensión de las pruebas. Al final descubrimos que Dios es quien Él dijo ser. Él hará lo que dijo que iba a hacer. Él está trabajando en nosotros, por nosotros y a través de nosotros.

Katie y yo estábamos hablando sobre nuestro compromiso. Ella me envió varias imágenes de anillos con estilos que les gustaría tener, pero me dijo que no me preocupara con comprar un anillo de diamantes. Eso fue una buena noticia porque yo no podía comprar un diamante de verdad con mi sueldo. 

Una tía de Katie es gemóloga. Es decir, alguien que estudia y trabaja con joyas y piedras preciosas. Yo contacté a la señora y le pedí ayuda. Ella me recomendó una gema llamada iolita o violeta. Esta gema es parecida a un zafiro azul, pero dependiendo de la luz, puede ser azul claro o azul marino, a veces parece transparente y a veces morado. La piedra no cambia de color, lo que cambia es mi percepción de la gema de acuerdo a la luz. 

Lo mismo sucede con Dios. El carácter de Dios no ha cambiado, lo que sucede es que eventualmente Él me enseñará lo que no estoy viendo. 

Esto también le sucedió al profeta Habacuc. En el capítulo 2  de su libro leemos que Dios le respondió con una visión. Una visión es una revelación, una visión que Habacuc recibió después de mantenerse alerta (v.1). Esperar atentamente nos permite ver misterios ocultos. 

Habacuc tuvo una visión tan increíble, tan importante, tan maravillosa, que el profeta debía escribirla en tablas, para que no se borrara. Habacuc debía escribirla claramente para que los mensajeros la leyeran rápidamente y llevaran el mensaje a otros. 

Cuando recibas una revelación del Señor, escríbela para que no la olvides, para que puedas leerla en los tiempos difíciles y de confusión. 

Vemos también que esta visión se cumplirá en su tiempo… Quizás no en mi tiempo o en tu tiempo, sino en el tiempo indicado, pues DIOS ES FIEL Y MAJESTUOSO. No sabemos cuándo será este tiempo, no sabemos hasta cuando enfrentaremos el mal, pero la visión se cumplirá. Todos nuestros problemas tienen una fecha de vencimiento. Hay un tiempo señalado para su cumplimiento.

La cuarentena tiene fecha de vencimiento. La depresión, tiene fecha de vencimiento. La enfermedad, tiene fecha de vencimiento. El dolor, tiene fecha de vencimiento. Mientras tanto, abrázate con tu fe la promesa revelada.

La visión que Dios le entregó al profeta Habacuc comienza contrastando a dos tipos de personas: El insolente y el justo que vive por fe.

¿Quién es el insolente? En el tiempo de Habacuc, era el pueblo de Babilonia. Los caldeos eran orgullosos porque ellos habían arrasado con naciones enteras. Eran un pueblo rico y poderoso, y se llenaron de arrogancia. Cuando todo va bien, es normal creer que somos invencibles. Es fácil llenarnos de orgullo cuando tenemos éxito, dinero, propiedades, buena reputación, salud y estatus… etc. 

Ahora bien, ¿quién es el justo? Para muchos de nosotros, el justo es una persona perfecta, que siempre cumple los mandamientos de Dios. El justo es una persona seria, una persona llena de fe. Una persona que sin importar los problemas sigue luchando en oración, porque sabe que Dios va a recompensar su obediencia… Si es así, ninguno de nosotros cumplimos con esos estándares, porque todos le hemos fallado a Dios y nos hemos separado de la su gloria, así como el Apóstol Pablo confirmó:

Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!»

Romanos 3:10-12 [NVI]

PERO el Apóstol Pablo también escribió:

 Ahora bien, es evidente que por la ley nadie es justificado delante de Dios, porque «el justo vivirá por la fe».

Gálatas 3:11 [NVI]

En otras palabras, el justo no es una persona perfecta que camina con Dios, sino una persona imperfecta que camina con un Dios perfecto porque simplemente confía en ÉL. 

Las circunstancias no determinan la manera en que un justo vive, sino su confianza en Dios. El justo confía en Dios a pesar de las circunstancias. Cuando es fácil y cuando es difícil. Cuando es confortable y cuando es incomodo. Cuando tiene fuerza y cuando está débil. El justo vivirá por su fe, porque confía en Dios y porque confía en Dios, obedece su palabra.

Si el justo es una persona que simplemente confía en Dios, el insolente es una persona que no confía en Dios.

El problema es que si no confiamos en Dios, entonces confiamos en otra cosa, como los versículos 5-20 nos muestran. Los peligros que corremos cuando confiamos en las riquezas, en el placer, en la violencia, en la corrupción son espantosos. ¡Ay del que se hace rico con lo ajeno! ¡Ay del violento! ¡Ay del bohemio! ¡Ay del que pone su confianza en otra cosa o persona que no sea Dios!

Las consecuencias de no confiar en Dios son terribles. 

Quizás conoces la historia de Billy McFarland, un empresario estadounidense que cofundó el Festival Fyre. Este festival iba a celebrarse en las Bahamas, pero por muchos problemas de seguridad y logística fue cancelado. Varias personas trataron de ayudarlo, aconsejándole que suspendiera todo cuando aún había tiempo. Pero no, porque él creía en sí mismo. El fracaso fue evidente y las consecuencias fueron trágicas.

El fue condenado a prisión porque defraudó a los inversionistas por $ 27.4 millones al comercializar y vender boletos para el festival y otros eventos. Después de declararse culpable de dos cargos de fraude electrónico en marzo de 2018, fue condenado a seis años de prisión federal. Esto afectó a muchísima gente, desde los empleados que no recibieron su pago y las personas que pagaron para ir al festival. Cuando llegaron allá encontraron que debían luchar por sus vidas, no tenían alimento, ni seguridad, ni baños… fue difícil.

Nuestra arrogancia no solo nos afecta a nosotros mismos. La razón por la que hacemos estas cosas es porque no entendemos ni confiamos en los métodos de Dios. Como no nos conformamos y esperamos que Él haga su parte, decidimos vivir a nuestra manera.

Vivir sin Dios es peligroso y nos lleva a la muerte. Habacuc lo sabía y por eso decidió traer sus preguntas, sus dudas, sus quejas a Dios en oración. 

En el capítulo 3, Habacuc narra su lucha en oración, recordando la fama de Dios, sus obras pasadas, sus promesas futuras. Él sabía que sus preguntas y dudas no podrían derrotar la reputación y la fidelidad de Dios. Él comienza a mencionar todas las cosas que Dios ha hecho y pide que las haga de nuevo. Es cómo si su confianza en Dios se convirtió en un ring de boxeo. En un lado estaban los problemas de Habacuc. En el otro lado estaban las promesas de Dios. ¿Quién crees que ganará esa pelea?

Lleva tus preguntas a Dios en oración. Deja que tu incertidumbre y tu miedo se enfrenten contra las promesas de Dios. Deja que los milagros que Dios ha hecho en el pasado, sirvan como garantía de que Él hará lo que dijo.

La fe y la confianza comienzan a crecer en la tensión de las pruebas. Al final descubrimos que Dios es quien Él dijo ser. Él hará lo que dijo que iba a hacer. Él está trabajando en nosotros, por nosotros y a través de nosotros.

Al final de su oración, Habacuc reconoció que podía confiar en Dios. Él entendió que Dios era fiel, recordando el pasado y las promesas cumplidas. Eso le ayudo a resolver la aparente inconsistencia entre el método de Dios y el carácter de Dios.

Cuando tengo dudas acerca de Dios, se que puedo venir a su presencia con mis preguntas. Leo Su palabra y todas las promesas que Él me ha hecho. Veo Su grandeza, Su poder, Su misericordia… Y eso me da confianza. Confió que Dios hará lo que Él ha prometido. Esa confianza me da vida, me ayuda a luchar y seguir adelante. Aunque mi estado actual no sea el que quiero, Dios es fiel.


Special thanks to my cousin, Adrian Etheridge for the photo.

Cuando las respuestas de Dios duelen

¿Qué hacemos cuándo no entendemos a Dios y sus respuestas nos lastiman, cuando lo que Dios hace no es lo que pensamos?

Yo siempre trato de ver películas en inglés con subtítulos en español, para mejorar mi entendimiento del inglés. Pero a veces sucede que los subtítulos y el audio están fuera de sincronización. Es decir, las palabras en la pantalla no aparecen al mismo tiempo que el audio. Eso es frustrante, porque destruye toda la experiencia de disfrutar una buena película. ¿Alguna vez has experimentado una contradicción? 

Es posible que esta semana las cosas hayan empeorado para ti… Es posible que tus ahorros se estén acabando, pero Dios dijo qué el proveerá; es posible que tu salud física, emocional o mental sea más vulnerable que antes, pero estás tratando de mantener tu fe porque Dios dijo que él te ama y que no te dejará ni te desamparará. Es posible que muchos se pregunten si este virus es un castigo de Dios. Nos preguntamos si Dios nos ama, porque permite que suframos. ¿Será que Dios se olvidó de nosotros? ¿Qué hacemos cuando la realidad y las promesas de Dios están fuera de sincronización?

Leyendo el libro del profeta Habacuc, noté que su corazón no estaba conforme después de escuchar la primera respuesta de Dios. De hecho, Habacuc cuestiona los métodos del Señor, pues no logra entender lo que Dios está haciendo ni por qué. Él se refiere a Dios cuatro veces con diferentes nombres: Dios eterno, Mi santo, Dios Justo, Mi roca. Es como si Habacuc estuviera revisando un catalogo de los atributos de Dios y su carácter. Él está tratando de entender su respuesta.

¿Cómo es posible que un Dios Santo use a los malvados Babilónicos para castigar a su pueblo? ¿Realmente Dios sabe lo que está haciendo?

Habacuc escribe que los ojos de Dios son tan puros que no pueden ver el mal e ignorarlo. Él no esta ciego, Él lo ve todo. Dios es puro y no tolera la maldad. Él no se deleita en el abuso, en la crueldad, en la injusticia, en la soberbia ni en el sufrimiento. Por eso Habacuc está confundido, porque los métodos que Dios usará para castigar a Judá no corresponden al carácter bondadoso de Dios. Son métodos que causaran mucho dolor.

Tal vez preguntas si Dios está viendo tu angustia y tu pena. La respuesta es afirmativa. ¡Claro que sí! Dios no cambia su carácter de acuerdo a las circunstancias. 

Pero entonces, ¿qué hacemos cuándo no entendemos a Dios y sus respuestas nos lastiman, cuando lo que Dios hace no es lo que pensamos? Esto fue lo que hizo el profeta Habacuc…

Me mantendré alerta, me apostaré en los terraplenes; estaré pendiente de lo que me diga, de su respuesta a mi reclamo.

Habacuc 2:1 (NVI)

Habacuc asumió que habían aspectos de Dios que él no conocía. Humildemente reconoció que no entendía lo que estaba pasando, no podía comprender lo que Dios estaba haciendo. Se dio cuenta que necesitaba estar pendiente, mantenerse alerta, esperar a ver lo que Dios responderá a sus preguntas. En lo más profundo de su ser, Él sabe que Dios juzgará el mal. Él sabe que Dios hará algo. Él sabe que esta aparente contradicción divina no es posible. 

Él tomó una actitud de un estudiante cuando esta confundido y espera que su maestro le explique la ecuación. En estos días muchos estudiantes están tomando clases en línea. A veces no pueden entender la clase nueva que el profesor que está enseñando virtualmente. Una maestra que conozco estuvo tratando de explicar una ecuación, pero lo que ella escribía en la pizarra, los estudiantes lo leían al revés. En momentos así, los estudiantes tienen dos opciones:

(1) Quejarse y decir que la maestra no sabe explicar su clase.

(2) Confiar en la maestra y hacer lo posible para entenderla, quizás colocar la computadora frente a un espejo o algo así. Seguir intentando aprender, seguir estudiando.

Cuando la incredulidad me visita, cuando la duda me amarra, cuando parece que Dios cambió de parecer y ya no me ama, cuando no puedo reconciliar sus métodos con su carácter, recuerdo lo siguiente. EL PROBLEMA NO ES QUE DIOS ES INCONSISTENTE. El problema es que yo no entiendo lo que Él está haciendo.

Si tienes dudas y preguntas, recuerda que está bien hacerle preguntas difíciles a Dios. Pero si las respuestas de Dios te duelen y confunden, te entiendo perfectamente. Después de todo, ¿quién puede entender los métodos y el carácter de Dios por completo?

Eventualmente Habacuc recibió una respuesta a todas sus preguntas. En el próximo post escribiré sobre eso. Mientras tanto, oro por ti, para que el Señor te bendiga y te guarde, que haga resplandecer Su rostro sobre ti y te sonría.


Special thanks for the photo to Sidney Sims, Unsplash

Avanzando 

Permíteme presentarte a una maravillosa líder. Su nombre es Sarah Lima (camisa azul cielo). Sarah es parte de Every Nation Campus en la UASD. Ella me sorprendió este verano diciéndome que comenzaría su propio grupo de vida tres días a la semana, para establecer fundamentos bíblicos en las vidas de chicas como Giezi (camiseta blanca), una adolescente que desea conocer más de Jesús y hace poco volvió a congregarse dentro de una iglesia. 


Sin duda hemos vivido muchos momentos inolvidables durante este verano. Uno de esos momentos fue la visita de los padres de Katie a la República Dominicana. Fue un fin de semana increíble que terminó con la visita de nuestras familias a la iglesia. Al final la pastora Rosa Holguín oró por nosotros y mi mamá dio un testimonio de la fidelidad de Dios. Un año antes, durante el primer viaje misionero de Ten Days, mi mamá oró por una esposa para mí, por primera vez. No esperábamos que Dios respondería tan rápido, porque mi futura esposa Katie estaba en ese viaje. ¡Dios es bueno!


Durante los últimos meses, también ha habido tiempo para fortalecer nuestras iglesias viajando a Nagua en el norte y Bonao, una hora fuera de la ciudad. He equipado a ambas con herramientas evangelísticas para continuar haciendo el buen trabajo de hacer discípulos. Katie y yo también hemos estado ministrando a los estudiantes. He aquí una foto de Katie compartiendo su historia con nuestro ministerio juvenil en la iglesia. 


Ahora estoy avanzando y preparándome para mi segundo semestre como ministro de la universidad. Estamos en proceso de constituir Every Nation Campus como una organización estudiantil reconocida en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. ¡Será asombroso!
Por último, Katie y yo encontramos un apartamento muy bonito y ya lo rentamos. Este será nuestro santuario para honrar a Dios juntos. ¡Ha sido una gran bendición!


Dios ha sido realmente bueno con nosotros. Nuestra oración es que Él continúe bendiciéndote a ti y tu familia cada vez más.
Por favor, únete a nosotros orando por:

– El proceso para constituir Every Nation Campus como organización estudiantil.

– La provisión y el favor de Dios mientras tenemos los electrodomésticos para nuestro apartamento.

También déjame saber cómo podemos orar por ti. ¡Mil gracias! 

Si puedes creer, pero si no…

Si te dijera que soñé con este momento seguro te mentiría, y si lo hice no se compara en lo más mínimo a lo que podría esperar. Dios siempre sobrepasa nuestras expectativas, si él promete algo seguro lo cumplirá espectacularmente, en el momento correcto y por los medios correctos. Solo tienes que esperar.

Dentro de dos días cumpliré dos semanas en Nashville y comenzaré la escuela de Campus Ministry en Every Nation. Dios ha usado a personas maravillosas para traerme aquí, mis pastores e iglesia local, mis amigos aquí y las oraciones de tanta gente que si me pongo a mencionarlos uno por uno quizás te canses de leer tantos nombres. El punto es que nadie llega lejos solo, puede que llegues rápido a cierta distancia pero créeme, no llegarás lejos. Si Dios no pone personas clave en mi camino hoy no estuviera aquí. A todos ellos, los honro de cora.

Pastora Rosa, Pastor Mike & Me

Si puedes creer en lo que Dios te ha dicho me alegro, de verdad, pero si no entonces Él se encargará de recordártelo de alguna forma u otra, por las buenas o por las malas, Él no puede negarse a sí mismo, Él es fiel.

Es gracioso que en ocasiones otros crean más en ti y en lo que Dios ha dicho de ti que tu mismo. Si estás pasando por eso no eres la única oveja negra. Sin embargo, ahí es donde la misericordia de Dios se hace grande porque si no puedes creer por ti mismo, entonces otros lo harán por ti y te ayudarán a creer.

Prayer over me

Vine a Nashville para entrenarme como misionero universitario. En mi primera semana aquí Dios me ha permitido visitar la Universidad del Estado de Tenesse (TSU). Allí tuvimos una reunión con el presidente de los estudiantes y estamos organizando un evento llamado Kings 2 Kings Storytellers donde varios jóvenes adultos compartirán sus historias de fe con los estudiantes. Si puedes creer con nosotros que una buena historia puede cambiar muchas vidas, ayúdanos orando.

13612119_1186550984699291_7071299761113594882_n

Bethel Brentwood es mi nueva familia aquí en Nashville. Cada miércoles por la noche tienen una reunión general y otra con el grupo estudiantil RUSH MOVEMENT donde adolescentes del High School conocen más de Dios. Esta semana nos unimos con estudiantes de otras iglesias para el campamento de verano NOT ASHAMED (No me avergüenzo) y tuve la oportunidad de ser voluntario. Obviamente mi objetivo principal era ayudar y servir junto con mis amigos a más de 200 niños allí. Sin duda fue una experiencia maravillosa, super interesante y desafiante para mi nivel de ingles, pero sin duda lo más interesante pasa dentro y no fuera. Creo que muchos de los voluntarios y estudiantes fuimos transformados, desafiados a vivir nuestra fe con más valor, a no avergonzarnos del evangelio porque es poder de Dios, Jesús es el único camino, la única verdad y única fuente de vida eterna, su poder es tan evidente que el segundo día varios estudiantes se convirtieron y este sábado se bautizaron.

Bautizo Not Ashamed

Ahora bien, Dios no se limita a un campamento o una reunion semanal. Su Gloria llena toooooda la tierra y si prestamos atención lo encontraremos en cualquier lugar, escucharemos Su voz hasta en la lluvia, Su canción de amor y gracia a través del viento, Su pasión transformando todas las cosas porque la salvación es un viaje a una nueva naturaleza, un concierto de eventos entretejidos entre sí apuntando a Jesús, quien reunió todas las cosas en sí mismo. Por eso no dudé en visitar el parque de Kings Island y pasarme todo el día con nuevos amigos entre montañas rusas y piscinas que hacen olas artificiales, aunque pensé que moriría de un susto, valió la pena, aprendí a surfear un poco y me tomé una foto con Snoopy y Josh 😃

Josh, Snoopy &  Me

En fin, si puedes creer todo es posible pero si no, prepárate para que lo imposible te sorprenda.

Se un avatar

Si viste la pelicula Avatar de James Cameron recordarás como varios humanos incluyendo el protagonista usaban cuerpos de Navis mediante una conexión mental. Practicamente ellos “entraban” sus mentes en los avatares. ¿Y si Dios entra su mente en nosotros?

Hay dos días importantes en la vida:

El día que naces y el día que descubres para qué naces.

 

Vivimos en una cultura visual y no lo digo solamente porque la gente se fija más en la apariencia física que en el contenido, sino porque dependemos de la ayuda visual para entender nuevos conceptos. 

La idea de expresar verdades a través de figuras y símbolos visuales no es algo nuevo. Dios mismo ha usado la creación para revelarse a sí mismo.

Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa (Romanos 1:20)

El tabernáculo en el Antiguo Testamento fue una representación visual de la distancia entre la humanidad y Dios y su deseo de morar entre sus hijos. Cada parte del tabernáculo representaba uno que otro aspecto de nuestra relación con él, nuestra indiferencia y pecado, y su respuesta y provisión para eso. El Señor mismo dio las instrucciones a Moisés sobre los sacrificios para cubrir los pecados del pueblo usando sangre de animales. Eventualmente Dios reveló todo su amor en la Cruz con el mayor sacrificio de todos: Su propio hijo, JESÚS.

 

Dios siempre ha usado elementos físicos para revelarse y el ser humano es la máxima expresión. 

 

Somos una representación

 

En Génesis 1:27 vemos como nuestro Padre Celestial creó al ser humano a Su imagen y semejanza

Y Dios creó al ser humano a su imagen;

lo creó a imagen de Dios.

Hombre y mujer los creó,

(Génesis 1:27) 

 

De aquí salen varias preguntas, si Dios creó al ser humano como una representación de sí mismo ¿por qué y para qué lo hizo? ¿Qué significa exactamente ser una representación o representante de Dios? ¿Estamos cumpliendo con eso?

Jesús dijo:

Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.

Mateo 5:14-16

 

Dios nos ha creado para que glorifiquemos su nombre haciendo bien a otros. Él ha escrito una historia donde cada persona juega un papel importante. ¿Sabes cuál es tu papel?

Mi prima Ámbar está casi terminando el bachillerato y me dijo: “tengo miedo de terminar el colegio porque mi vida va a cambiar y no sé qué voy a estudiar en la universidad.” Típico de todo adolescente.

Muchas personas se preguntan para qué nacieron. Creo que la mayoría nos hemos preguntado eso. Nos dicen que Dios tiene un propósito para nosotros pero quizás no sabemos cuál es ese propósito. Solo sabemos que es grande, que es bueno y bonito pero cuando vienen las pruebas todo se nos olvida y pensamos “a lo mejor Dios se equivocó”.

La verdad es que Dios no se equivoca. Realmente él nos diseñó para ajustar en este mundo donde nos ha tocado vivir, así como un escritor diseña los personajes de su historia para que desempeñen un rol en ella. Hay roles que solo tú puedes hacer, Pablo dijo:

En cualquier caso, cada uno debe vivir conforme a la condición que el Señor le asignó y a la cual Dios lo ha llamado.

(1 Cor 7:17).

 

Nuestra responsabilidad delante de Dios es entender los dones, las habilidades y pasiones que él nos ha dado y usarlos correctamente para hacer bien a otros y de esta forma, traer gloria a Dios.

 

El ciclo es más o menos así: Dios nos da dones – Luego nosotros usamos esos dones para servir a otros – Dios recibe la gloria por eso.

En definitiva Dios nos ha creado para que glorifiquemos su nombre sirviendo a otros. 

Si evalúas tus dones, habilidades y pasiones, posiblemente descubrirás tu llamado. Es decir, ese papel que te toca jugar para glorificar a Dios sirviendo a otros.

 

Cuál es mi papel: Predicar o adorar

 

La Biblia enseña que todos hemos sido llamados a anunciar las virtudes de aquel que nos llamó (1 Pedro 2:9), Es decir, a predicar el evangelio y reconciliar el mundo con Cristo (2 Cor 5.17). La pregunta es ¿cómo hacemos eso?

Normalmente se piensa que para predicar el evangelio se necesita cierto nivel de conocimiento bíblico, que debo tener un súper testimonio, que debo tener años en la iglesia, que debo dejar de estudiar, trabajar, etc. ¿Y si cambiamos nuestra mentalidad? ¿Y si hubiera una forma de dar gloria a Dios con todo lo que hacemos dentro o fuera de la iglesia?

El propósito de todo lo que hacemos, incluyendo predicar el evangelio, debería ser dar gloria a Dios. Esto significa vivir una vida que honre su nombre y le agrade. Siempre que hagas algo pregúntate ¿Esto agrada a Dios? ¿Esto honra su nombre? ¿Esto da gloria a Dios?

Algunos dicen: mi llamado es la adoración. Eso es cierto, pero este no es un llamado exclusivo de un grupo sino de toda la creación. Obviamente no me refiero a dirigir el tiempo de alabanza en el servicio, me refiero al significado más amplio de la adoración: rendir tributo y honra al creador. 

Esto trasciende la música tiene que ver con una actitud del corazón, un agradecimiento sincero por quien él es y lo que hace.

Cuando adoramos a Dios por medio de nuestro llamado, esas pequeñas cosas que hacemos y que Dios espera que hagamos, estamos obedeciéndolo y demostrándole que lo amamos, estamos diciéndole con hechos lo que cantamos en el servicio y la gente que nos observa alaba a Dios porque ve que somos sinceros en nuestra alabanza y devoción a Dios.

Hace poco pasamos por un proceso electoral. Por donde quiera que uno caminaba se encontraba con una valla o un afiche con la cara de un político. Las empresas lo hacen también para promover sus productos. Hacen publicidad para recordarle a la gente que existen.

Hoy día mucha gente se pregunta si Dios existe. Se preguntan, si Dios existe porque hay tanta maldad en el mundo… por qué mi papá se murió… por qué hay tanta corrupción… ¿Sabes algo? Tú y yo somos como una valla publicitaria de Dios, la prueba de su amor para el mundo. La gente debería vernos y glorificar a Dios

 

¿Estás dispuesto a ser su instrumento?

 

Antes que las redes sociales se hicieran populares, en internet existían los foros de debate. Eran unas páginas de internet donde la gente se registraba para dar su opinión sobre temas como cuantos años tiene Fefita la grande o cual era la canción más famosa de Michael Jackson. Estos foros tenían como principal atractivo que tu podías elegir un usuario y no tu propia identidad. Usabas un AVATAR que te representaba. Eras tú pero no eras tú.

Así mismo es Dios. Él nos ha escogido como sus avatares, sus representantes en la tierra.

Si viste la pelicula Avatar de James Cameron recordarás como varios humanos incluyendo el protagonista usaban cuerpos de Navis mediante una conexión mental. Practicamente ellos “entraban” sus mentes en los avatares. ¿Y si Dios entra su mente en nosotros?

Dios trabaja a través de su creación. Él cuenta con simples vasijas de barro para manifestar su personalidad, su amor, su poder.

Por ejemplo, cuando oramos pidiendo a Dios nuestro pan de cada día, no estamos esperando que él envíe un ángel con un pedazo de pan, uno sabe que para conseguir ese pan físico se necesita de gente común y corriente que siembra el trigo, procesa la harina, hace el pan, lo vende, otros que lo compran, etc.

No digo que ese pan no venga de Dios sino que él usa a instrumentos humanos para bendecirte y así mismo tú y yo podemos ser instrumentos de Dios para bendecir a otros. 

Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.

(Santiago 1:7)

 

Dios elige traer provisión extraordinaria a través de gente ordinaria. Él está escondido dentro de su creación. ¿Puedes verlo? ¿Dentro de ti? ¿En el padre que cuida su familia? ¿En la madre que alimenta su bebe? ¿En el amigo que consuela o ayuda a su otro amigo? Él está ahí, siempre está presente.

Pensemos un minuto… ¿Qué podemos hacer para conocer a Dios a través de su creación? ¿Cómo podemos descubrirlo a través de lo simple y cotidiano? Y lo más importante, ¿Cómo podemos ser sus representantes en la tierra?

 

¿Soy mejor que otros?

 

Si haces de cada tarea que tengas, por más sencilla que sea, un aspecto esencial de tu llamado, te darás cuenta que no tienes un solo llamado sino muchos llamados dentro de uno. Me explico.

Un llamado es un trabajo que Dios te ha dado, una tarea que te ha asignado, un papel dentro de su historia. Es como si fueras responsable de algo. Entonces, ¿si soy doctor no puedo ser pastor? ¿Si soy estudiante no puedo ser predicador? Por supuesto que sí porque todo es parte de un solo plan. Cada una de estas tareas son importantes y Él espera que podamos cumplirlas correctamente para dar gloria a su nombre sirviendo a otros. Podemos y debemos jugar nuestro papel.

No hay una tarea más importante que otra, todas tienen el mismo objetivo: honrar a Dios. 

Quizás piensas que estudiar o limpiar tu casa es menos importante que trabajar o traer comida a la casa. La realidad es que cada cosa es necesaria para que el mundo funcione correctamente y si no se hace, el ciclo estará incompleto. Todo es parte del plan de Dios y de su intención de usarnos para mostrar su amor y cuidado a otros.

Mi oración es que podamos vivir una vida que agrada a Dios. Que midamos nuestro éxito en base a eso. Que antes de tomar una decisión nos preguntemos ¿esto honra a Dios? Que al final de cada día nos preguntemos ¿lo que hice hoy le dio gloria a Su nombre?

 

Mi llamado es ser la imagen de Dios en la tierra. Es mi oportunidad diaria de glorificar a Dios sirviendo a otros. 

 

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.

(Efesios 2:10)

 

Todos tenemos un papel importante en esta historia que Dios ha escrito. Su voluntad es que podamos entender quiénes somos y para qué estamos aquí. Somos su imagen y semejanza, su respuesta a las oraciones de otros, su provisión a los necesitados, somos el medio y él la fuente. Ese es nuestro llamado. 

 

Los pequeños actos hechos con mucho amor son los que cambian el mundo.

 

 

La agenda de Dios

IMG_1704.JPG

Quiero tomarme el atrevimiento de comparar a Dios con un empresario exitoso, con un genial emprendedor de proyectos gigantes y ambiciosos. Y como tu sabrás, todo empresario tiene su agenda… De hecho, un empresario sin agenda esta incompleto, es un barco sin brújula. Es mas, por eso se inventaron las BlackBerrys, no fue para enviar bcs colectivos a las 3 de la mañana o para distraer a la gente. Fue precisamente para que los empresarios pudieran controlar su agenda electrónica y al mismo tiempo estar comunicados en tiempo real. Pero bueno, ese es otro tema. El punto es que Dios también tiene su agenda y es muy responsable con ella, nunca llega tarde… Ni siquiera a su cita con la cruz lo hizo, imaginate si es responsable o no.

Dios tiene su agenda y la lleva a cabo. No importa lo que pase, él siempre mantiene el control y cumple sus compromisos. Por alguna razón conocida comúnmente como soberanía, él ha decidido incluir en sus planes y proyectos a gente normal como nosotros y eso es un gran privilegio. Es decir, Dios nos ha incluido en su agenda, tanto para bendecirnos como para usarnos y hacernos de bendición para otros, nos ayuda, nos cuida, nos bendice de mil y un maneras pero también, desea que colaboremos con él en sus proyectos y nos comprometamos con su agenda. No espera que seamos egoístas y que solo pensemos en nosotros… Ah, mi carro. Ah, mi casa. Ah, yo yo y yo. Mío, mío y mío. No, ese no es el plan de Dios. Él quiere bendecirnos pero también espera que seamos la bendición de otros.

Como lo dijo Alex Campos: “los propósitos de Dios se cumplen en nuestra vida a la medida en que nosotros somos el cumplimiento de las promesas de Dios para los demás”. Ya es tiempo de decidir si queremos involucrarnos en la agenda de Dios, es tiempo de que colaboremos con él para el cumplimiento de sus promesas en los demás. Y claro, no olvides incluir a Dios en tu agenda, recuerda que él tiene un propósito contigo así como lo dijo el genial guionista de la película “La Invencion de Hugo Cabret”: “el mundo es como una enorme maquina, nada esta de más porque las maquinas no tienen piezas sobrantes, todo está ahí por una razón.” Solo hay que descubrir cuál es. Te reto a que conozcas la agenda de Dios y que participes en ella. Ora, lee la Biblia y dedicate a conocer a Dios.