¿De qué sirve quejarse?

Hoy día es más fácil quejarse de algo o de alguien que respirar conscientemente. Donde quiera que miramos podemos ver la necesidad de justicia, la falta de identidad de un pueblo, el resultado del mal que habita en nuestros corazones, el egoísmo colectivo que beneficia a unos pocos, el dolor, la frustración e impotencia, la desesperacion de la mayoría, esa mayoría explotada por la minoría. Podemos ver miles de motivos para quejarnos y preguntarnos ¿por qué las cosas son como son?

Podría quejarme del sistema, formular teorías de quién o quienes tienen la culpa ¿para qué serviría eso? Creo que la solución es peor que el problema porque la queja es la semilla de un árbol llamado juicio y el fruto de este árbol nadie lo quiere cosechar.

Podría quejarme pero prefiero renovar mi forma de pensar obedeciendo la palabra de Dios entendiendo que él tiene el control, él está presente observando y a su tiempo actuará. Pablo le recomendó a los tesalonicenses diciendo: “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.”

La gratitud es la mejor actitud para avanzar en la vida, es un voto de confianza. La gratitud expresa nuestra fe y no nuestro conformismo. Dios desea que demos gracias en toda situación pues sin importar lo que venga, él estará ahí con nosotros, ¿puedes sentirlo a tu lado ahora mismo?

Estemos alegres siempre y evitemos la queja. Demos gracias a Dios en toooooodo tiempo.

Cuando la vida te sorprenda con una buena noticia, da gracias.
Cuando la noticia no sea tan buena, también.
Cuando enfrentes un desafio, una prueba, un graaaaan problema, da gracias.
Cuando logres la victoria o cuando pruebes la derrota, igualmente.
Cuando las cosas no salgan como lo esperabas, da gracias.
Cuando esperabas lo peor pero Dios te regaló un milagro, también.
Cuando hace calor o frio, cuando te encuentren o sigas pérdido, gracias por eso.
Cuando llegues a tu destino, también.
En todo momento o por cualquier motivo, simplemente da gracias.
Todo es parte del plan divino.

¿Qué tal si en vez de quejarnos aprendemos a orar y dar gracias a Dios porque nos guste o no, podamos verlo o no, él tiene el control?

Autor: Mario J. Jiménez

Discípulo de Jesús y esposo de Katie. Me encanta el cafe, los libros, las películas y el Jazz. En mi trabajo soy ministro de campus, también escritor amateur y aprendiz del liderazgo. Intento exponer verdades profundas con claridad y sencillez.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s