El primer mandamiento

El pueblo de Israel celebraba su independencia. Después de diez espectaculares plagas, el rey de Egipto no tuvo más remedio que liberarlos y cuando quiso volver a tomarlos cautivos, se ahogó junto con su ejercito en el mar rojo.

Milagros más tarde, aproximadamente dos meses después de salir de Egipto, Israel se encontraba en el desierto celebrando una fiesta para Dios. Un hombre llamado Moisés los dirigía y de vez en cuando, subía al Monte Sinaí (actual Monte Hermón o Monte Sión) para hablar con el Señor. En su primera visita después de llegar al desierto de Sinaí, recibió instrucciones para el pueblo de Israel. Entre estas palabras están lo que conocemos como los Diez Mandamientos.

El primero de estos Diez Mandamientos es una declaración que prohíbe la idolatría. Dice:

“Yo soy el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto, donde eras esclavo. No tengas ningún otro dios aparte de mí.

Éxodo 20.2-3 [NTV]

“El primer mandamiento es el primer mandamiento porque es el primer mandamiento.”

Martin Lutero

Parece una frase cómica, digna de un monologo de Riqui Gell, pero aunque parezca ser así recuerda que fue Martin Lutero quien lo dijo, el mismo que desafió a la Iglesia Católica de Roma hace varios siglos atrás con sus ideas revolucionarias sobre el perdón y la justificación por gracia.

El primer mandamiento es el primer mandamiento porque no puedes romper ninguno de los otros mandamientos sin romper el primer mandamiento. La idolatría, o sea, permitir que otra cosa o persona (u otro dios) ocupe el lugar de Dios en tu vida, es la puerta a todos los demás pecados.

El apóstol Pablo conectó la tentación con la idolatría y le escribió a la iglesia en Corinto estas palabras:

“Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir. Por lo tanto, mis queridos amigos, huyan de la adoración a los ídolos.”

1 Corintios 10.13-14 [NTV]

Y los nominados son…

Todos nuestros problemas comienzan cuando cambiamos nuestra adoración a Dios por la adoración a otras personas o cosas. Si no adoramos a Dios intencionalmente, adoraremos a un ídolo sutilmente. Todo ser humano fue hecho para adorar. Todo ser humano está buscando la salvación pero no todos están buscándola en el verdadero Salvador.

Podemos mencionar muchas razones para justificar nuestra rebeldía contra la ley de Dios. Algunos dicen que la ignorancia es la razón principal de los errores que cometen. Esto puede ser cierto en algunas circunstancias pero no aplica en todos los casos. Sería como decir que soy rebelde contra Dios porque no lo conozco. Esto sería una mentira porque ser rebelde contra alguien que no conozco no tiene lógica. Otros pueden decir que la razón central es la necesidad, pero no pueden especificar cuál necesidad en especifico.

Afortunadamente tenemos una explicación lógica y clara. El apóstol Pablo le escribió a los romanos las siguientes palabras:

“Desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios.
 Es cierto, ellos conocieron a Dios pero no quisieron adorarlo como Dios ni darle gracias. En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión. Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira. Y así rindieron culto y sirvieron a las cosas que Dios creó pero no al Creador mismo, ¡quien es digno de eterna alabanza! Amén.”

Romanos 1.20-21,25 [NTV]

La raíz de todo nuestro pecado es simple y sencillamente la idolatría.

Todo comienza cuando cambiamos nuestra adoración a Dios por la adoración a otras personas o cosas. Si no adoramos a Dios intencionalmente, adoraremos a un ídolo sutilmente. Todo ser humano fue hecho para adorar. Todo ser humano está buscando la salvación pero no todos están buscándola en el verdadero Salvador.

La idolatría es la raíz de todo pecado porque debajo de cada tentación hay un ídolo. Algo que está intentando ser nuestro dios. Es por eso que el pecado más presente en toda la Biblia es nada más y nada menos que la idolatría.

“La idolatría es el principal crimen de la raza humana.”


– Tertuliano -

Un ídolo es cualquier cosa que pueda tomar el lugar de Dios en nuestras vidas, cualquier cosa en la que confiemos para recibir nuestra identidad, propósito, seguridad y gozo. Es un proyecto de auto-salvación. Es cualquier cosa que pretenda darnos lo que solo Dios puede darnos.

Un ídolo puede ser una idea equivocada de quién es Dios,[i] una relación, un objeto físico, una persona, una actividad, un titulo, una institución, una idea o una esperanza, un placer o un héroe. Cualquier cosa que pueda sustituir a Dios como el rey de nuestro corazón.

Los ídolos crean falsas definiciones de éxito o fracaso y de valor o menosprecio. Normalmente son creados por nosotros mismos y nos esclavizan.

“Desde la traición inicial de Adán hasta las ultimas páginas del Apocalipsis, la idolatría es el pecado más prevaleciente en las escrituras. Toda la Biblia es escrita como un asalto a gran escala de idolatría.”

Ligon Duncan

[i]Un ídolo puede ser una idea equivocada de quién es Dios…”: Seminario “Inside-out Transformation”, del pastor Paul Barker (Every Nation School of Campus Ministry, Nashville, 2017).

El Deseo de Dios

El deseo de Dios siempre ha sido tener una relación con el hombre. Aquí tienes la historia de Su relación con el primer hombre que caminó en esta tierra.

El deseo de Dios siempre ha sido tener una relación con el hombre. Aquí tienes la historia de Su relación con el primer hombre que caminó en esta tierra.

Adán paseaba por el huerto en una perfecta relación con su creador. Pero aunque Adán fue hecho sin pecado, tenía la oportunidad de pecar. Adán tenía la opción de confiar en Dios como la fuente de su identidad, seguridad y propósito o elegir ser independiente, buscando satisfacer sus necesidades por otros medios y decidir de forma independiente lo que era correcto y que no, definiendo por si mismo el curso de su vida. Esta elección se manifestó en la decisión de comer el fruto del árbol prohibido, el árbol del conocimiento del bien y el mal, esto es lo que conocemos como la caída del hombre pero yo prefiero llamarlo la traición.

Así fue como nació el pecado.

El pecado es la manifestación de nuestra insatisfacción con Dios. Es una demostración de nuestro descontento y una declaración de guerra.

Desde ese momento nuestra relación con el Creador cambió. Ya no sería tan cercana, tan plena, tan placentera. Desde ese momento contrajimos una deuda que crecería exponencialmente con el tiempo.

Adán decidió vivir una vida de independencia, creyó que era mejor ignorar la advertencia del Creador y actuar por su cuenta. Quiso ser similar a Dios y no depender de Él. Esto no fue una caída, fue una traición.

La tentación de ser moralmente autónomos promete libertad,[i] pero el resultado verdadero es una cárcel oscura, una esclavitud por tus deseos internos. Después de abandonar a Dios, Adán y Eva perdieron la fuente de la verdadera vida, el Amor de Dios, así como una planta comienza a marchitarse cuando sus raíces son cortadas.

Por primera vez, Adán y Eva sintieron la vergüenza y el miedo que resulta de una relación rota. Ya no podrían cumplir su propósito fácilmente; labrar el huerto y llenar la tierra sería más difícil que al principio porque estarían separados de su creador. Y lo peor, en vez de experimentar una relación cercana con Dios, esta traición creó un abismo entre ellos y Él.

La decisión de apartarse de Dios no solo terminó en un quebrantamiento a nivel individual, sino que produjo una evidente degeneración de la creación y la sociedad en la que vivimos hoy. Fuimos diseñados para vivir en un estado de plenitud perfecta. Sin embargo, desde ese día buscaríamos satisfacer nuestras necesidades por nuestros propios medios, separados de Dios. Nuestros corazones se convirtieron en un taller para crear ídolos, nuestro sistema operativo crearía proyectos de auto salvación. La buena y mala noticia (dependiendo de como lo mires) es que no podemos solucionar este problema nosotros mismos, no hay forma.

La gente busca relacionarse con otros para recibir amor y aceptación, pero ningún otro ser humano puede satisfacer ese deseo completamente. Como resultado, relaciones son rotas, causando dolor e incluso odio. Otros buscan relaciones sexuales para llenar el vacío del alma, pero el sexo solo alivia el dolor temporalmente, así como las drogas. Suele pasar que el vacío se va incrementando y destruyéndonos por dentro, se hace cada vez más doloroso y nos arrastra hacia otras vías de escape, más peligrosas y perjudiciales. Otros buscan ser exitosos en sus carreras profesionales, pero no hay una cantidad de éxito capaz de darnos un pleno sentimiento de seguridad y propósito. Como resultado, nos volvemos adictos al trabajo hasta el punto de enfermarnos. Cualquier estrategia que implementemos para reemplazar a Dios de nuestras vidas puede guiarnos a comportamientos auto-destructivos.

Y eso no es todo, existe una historia debajo de esta historia. Nuestra traición no fue la única pues otra rebelión tuvo lugar en el plano espiritual. Los ángeles que se rebelaron contra Dios fueron expulsados de Su presencia, así como Adán y Eva también fueron expulsados del huerto. En la Biblia se usan varias designaciones para referirse a estos seres espirituales. Son conocidos como demonios o espíritus malignos, incluyendo a Satanás. Estás criaturas desean destruir la creación de Dios influyendo sobre la gente para que sigan la tendencia natural de destruirse a si mismos, a otros y su entorno.

Nuestra situación no suena muy favorable. No solo tenemos una lucha interna con nuestros propios deseos de independencia sino que tenemos la constante influencia externa de otros rebeldes.

Ahora bien, ¿qué se esconde detrás de nuestra rebeldía? ¿Cuál es el origen del mal?


[i]La tentación de ser moralmente autónomos…”: Esta referencia corresponde a “Apologetics”, escrito por Brian Miller, PhD (Project 215), págs. 3-4.

Mi “programa de actualización” para eliminar el machismo de mi alma

Imagen cortesía de blogs.scientificamerican.com

El cerebro humano es como una súper computadora. Es capaz de procesar y almacenar información desde nuestra concepción. Los billones de neuronas que conforman nuestro cerebro se entrelazan y responden a estímulos eléctricos, ayudando a nuestro cuerpo a funcionar correctamente.

El cerebro se desarrolla con el tiempo. Las costumbres e ideas que aprendemos se convierten en nuestra bases de datos. La repetición de esta información es asimilada e integrada en nuestro “sistema operativo”. ¿Qué pasa cuando está información es corrupta? Te doy una pista: pasa lo mismo que cuando un virus informático ingresa a tu computadora. El sistema comienza a fallar.

El virus del machismo es súper antiguo. Su forma ha mutado con los años pero su forma de operar y las consecuencias que lo acompañan siguen siendo las mismas. En Latinoamérica hablamos del “hombre macho masculino” para referirnos a individuo que actúa de forma orgullosa y galán, pero a veces también violenta e irresponsablemente. Él es incapaz de ser fiel a su esposa, si es que algún día se casa, porque prefiere dar riendas sueltas a sus apetitos sexuales. Estas y muchas otras acciones son rasgos de un comportamiento infantil; son realmente ridículas e inmaduras.

Las consecuencias de estas acciones son catastróficas. El nivel de violencia intrafamiliar en República Dominicana es alarmante. Las cifras de mujeres maltratadas física y verbalmente son desconocidas, porque nuestra sociedad está acostumbrada a estos “machos”. Lo que sí sabemos es el número de mujeres y niños asesinados por hombres afectados por este virus. Un artículo publicado en el periódico El Día menciona que en 13 años han ocurrido más de 1,200 feminicidios en nuestro país.

Este problema es es complejo y milenario. Es difícil encontrar una familia dominicana que no sepa a lo que me refiero. Yo no pretendo ser un experto en el tema, pero reconozco patrones machistas en mi conducta y en otros parientes míos. Por eso, este año 2019 seguiré el consejo del Dr. Stephen Mansfield.

Así como los sistemas operativos de las computadoras necesitan un “update” periódicamente, yo también voy a diseñar mi propio programa de actualización para mi cerebro. Voy a asegurarme de que mi versión de la masculinidad sea verdadera y pura, agradable a mi Creador. No voy a permitir que sea una mera imitación sino que cumpla con los requisitos y propósitos que Dios me dio.

Primero, voy a alimentar mi alma con una visión masculina basada en los principios divinos.

Segundo, voy a cultivar una relación más cercana con mi Señor Jesucristo.

Tercero, voy a desarrollar una devoción interna hacia las verdaderas virtudes varoniles.

Cuarto, voy a mantenerme inspirado a vivir como un hombre varonil. Aquí cómo: leyendo, viendo, memorizando y aplicando libros, poemas, películas, lecciones que me harán un hombre excepcional.

Finalmente, voy a formar una coalición estratégica con amigos que compartan esta visión de verdadera masculinidad, recibiendo y dando mentoría a otros hombres.

Si te interesa actualizar tu sistema, acompáñame. ¡Vamos!

#GreatManChallenge

Ventajas de un Choque Cultural

Recientemente volví a vivir las mismas emociones que caracterizan un choque cultural. La primera vez que pasé por algo parecido fue cuando viajé a México, hace cinco años. Recuerdo que varias veces me disculpé por decir una palabra que tenía un significado ofensivo en este país. También aquellas ocasiones donde yo no entendía lo que otros decían o por qué. Lo peor fue sentir que la gente se burlaba de mí por mi acento o forma de hablar, aunque estuviéramos hablando en español. Es asombroso que dos países con el mismo idioma puedan ser tan diferentes en tradiciones, costumbres y cosmovisión. 

Un choque cultural es el fenómeno que explica lo que sentimos cuando cambiamos de una cultura conocida a una desconocida. Esta travesía puede ser asfixiante e incomoda, produciendo sentimientos como la sorpresa, la desorientación, la incertidumbre y la confusión. El sitio web de International Student Insurance menciona que el choque cultural generalmente se presenta en cuatro etapas, estas son: La Luna de Miel, La Angustia, La Orientación y La Adaptación. Puedes leer el artículo completo aquí.

Katie and Me at Harpers Ferry

Mi esposa y yo somos de culturas distintas. Cuando estamos en mi país, la República Dominicana, hay días muy difíciles para ella porque las diferencias son muchísimas. Cuando estamos en su país, yo tengo un poco más de ventaja porque puedo hablar el idioma. Pero todavía hay muchas expresiones que no entiendo, y muchas referencias a cosas que yo no conozco. ¿Quién podrá defenderme?

Viajar y estar expuesto a otra cultura puede ser como sacar a un pez de su pecera, pero esto también puede tener MUCHAS VENTAJAS. Yo solo mencionaré cinco:

  1. Conoces gente, tradiciones, comidas, y muchas cosas nuevas.
  2. Tu forma de ver la vida cambia. Literalmente.
  3. Las diferencias culturales te ayudan a ser más tolerante y empático.
  4. Descubres fortalezas y debilidades personales y colectivas.
  5. Tienes la oportunidad de crecer y vencer tus miedos.

La razón por la que estoy escribiendo sobre este tema es porque mi resolución para este año es simple. Voy a dedicar más tiempo a hablar con y escuchar a mi esposa. Trataré de entender sus luchas y desafíos al intentar adaptarse a la cultura de mi país. Alabaré en público su valentía y esfuerzo por aprender español. Seguiré su ejemplo como un estimulo para mi, especialmente ahora que estoy en una encrucijada. 

Dios ha guardado las mejores cosas de la vida al otro lado del miedo. 

Cuál es el tamaño de Dios

En el libro de Job, uno de sus amigos llamado Elifaz, dice: “Dios es grande, más alto que los cielos, está por encima de las estrellas más lejanas”. Entonces, si sabemos el tamaño del universo podríamos saber el tamaño de Dios. ¿Qué dices?

Con frecuencia me sucede lo siguiente: entro a un lugar donde hay niños, ellos me miran con asombro y dicen, “¡wao! ¡Tú si eres grande!” Yo les sonrío y comienzo a jugar con ellos. Estos niños se sorprenden al verme porque para ellos, creo, yo soy como un gigante. Pero mi estatura es solo 6′ 4” (1.93 metros). Es obviamente un asunto de perspectiva, pues hay gente mucho más alta que yo. De todos modos, admito que la reacción de los niños es súper tierna y genuina.

Alguna vez te has preguntado, ¿cuál es el tamaño de Dios? Espero no ser el único. En una búsqueda rápida en internet lo primero que encontré fue la historia del papá y el niño que comparan a Dios con un avión, diciendo que mientras más cerca estamos de él, más grande es. Entiendo la ilustración pero honestamente pienso que es muy subjetiva. Si el tamaño de Dios depende de mi cercanía a él, el tamaño de Dios depende de mi. Más sin embargo, Dios no es producto de mi imaginación. Él es el creador del universo. “Todas las cosas provienen de él y existen por su poder y son para su gloria. ¡A él sea toda la gloria por siempre! Amén.”

En el libro de Job, uno de sus amigos llamado Elifaz, dice: “Dios es grande, más alto que los cielos, está por encima de las estrellas más lejanas”. Entonces, si sabemos el tamaño del universo podríamos saber el tamaño de Dios. ¿Qué dices?

Investigando por ahí, encontré en el sitio web Astronomía.com lo siguiente:

El límite del Universo visible desde la Tierra está a 46.500 millones de años luz, en todas las direcciones. Es decir, un diámetro de 93.000 millones de años luz. Un año luz son 9’46 billones de kilómetros.

Si el universo (observable) es tan grande que las medidas comunes y corrientes no alcanzan para describirlo, es difícil saber el tamaño de su Creador, pues el universo existe en él como nuestro planeta dentro de la capa de ozono. ¡Wao! ¡Dios es grande!

Lo más asombroso es saber que Dios, siendo tan grande, vino a este mundo como un niño pequeño y vulnerable. Tal vez esta no es una noticia nueva para ti, pero deseo que te sorprendas ante la grandeza del Señor, así como los niños se sorprenden de mi tamaño. Deja que esta verdad te llene de asombro mientras recuerdas el nacimiento milagroso del Salvador en Belén.

Yo concuerdo con David Mathis en su artículo “Cuán grande es Dios”. La palabra ‘grande’ ha perdido peso y ahora cualquier cosa es grande. Culpemos a los publicistas por eso. Necesitamos reconocer que nada ni nadie es tan grande como Dios, porque todo lo que existe ha sido y fue creado por él. Nada ni nadie iguala Su majestad y grandeza, Su santidad y misericordia. Esta misericordia es la que nos ha dado vida, y vida en abundancia. Citando a David:

Y si bien él es grande en su majestad, santidad y eternidad, es la grandeza de su misericordia lo que nos deja completamente maravillados, porque es su misericordia a través de su Hijo lo que nos lleva a nosotros, pecadores, al gozo eterno de una relación con él. ¡Cuán grande es Dios!

Esta navidad quiero perderme en la maravillosa e inmensa realidad de mi Creador, mientras contemplo con asombro la materialización de su misericordia en un pesebre. Un niño ha nacido, y el gobierno descansa sobre sus hombros. Él es nuestro Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. ¡A él sea toda la gloria por siempre!

4 consejos para esperar la Navidad

La época más esperada del año por muchos ya llegó, pero no del todo. Antes del día de navidad tenemos la temporada de Adviento. El Adviento es un tiempo de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Jesús.

Imagínate que eres un israelita en el primer siglo. El imperio Romano gobierna cruel e injustamente tu país. Toda tu vida has escuchado que Dios enviará un salvador, que libertará a tu nación y reinará por siempre. De repente, aparece un hombre llamado Juan diciendo a todo el pueblo que se preparen para la llegada del Mesías. ¿No estarías emocionado?

Esto es lo que el Adviento puede hacer por nosotros, prepararnos para la llegada de nuestro Salvador. No dejes que la Navidad te encuentre distraído. La alegría e impacto serán mucho mayores si estamos listos.

Esto es lo que yo haré para prepararme.

1. Meditaré en mi necesidad de un Salvador.

La Navidad cobra sentido cuando sentimos desesperadamente la necesidad de un Salvador. Esta temporada de Adviento nos ayuda a despertar a la realidad agridulce de nuestra condición perdida y la llegada de nuestro Salvador Jesucristo.

2. Realizaré un auto examen crítico a mi alma.

Esta será mi oración. “Búscame, oh Dios, y conoce mi corazón! Pruébame y conoce mis pensamientos! ¡Y mira si hay algún camino malo en mí, y guíame por el camino eterno!”

3. Esperaré con muchas expectativas el día de Navidad.

Hay muchas cosas que hacen del día de Navidad un día especial. Por ejemplo, la comida, las reuniones con la familia y amigos, los regalos. Pero hay algo más importante, y es la promesa cumplida de la llegada de nuestro Salvador. La Navidad es emocionante por cosas que no son materiales.

4. Leeré las Escrituras y memorizaré la maravillosa historia de Navidad.

Soy un aficionado de las buenas historias, pero ninguna es mejor que el nacimiento de Jesús. Esta temporada voy a estudiar y memorizar la mejor historia de todas. Una historia digna de ser contada eternamente.

Y tú, ¿qué haces o harás para prepararte para la Navidad?